La Fiscalía Centro Norte investiga la “generosa venta” de un terreno propiedad del clan Ossandón Larraín al colegio Tabancura del Opus Dei en uno de los sectores más caros de la zona oriente.

La perseguidora Macarena Cañas envió hace unos días un oficio a la notaría Iván Fuentealba, solicitando la escritura de la operación, confidenció un funcionario de esa agencia protocolizadora a The Clinic Online.

Cañas hizo la solicitud, ya que la historia de esta “transacción” se remonta al 6 de septiembre de 2011, cuando Bernardo Ossandón Larraín, el administrador de la multimillonaria fortuna dejada por su abuelo Bernardo Larraín Vial, concurrió a firmar el documento junto a los representantes de la Fundación Educacional del Tabancura Jorge Montes Varas y Patricio Canales Ríos.

La fecha es relevante, ya que en agosto del mismo año, Bernardo Ossandón Larraín fue querellado por su hermano Manuel, por los delitos de estafa y apropiación indebida y por prevaricación de abogado en contra de los profesionales Rodrigo Ruiz Tagle y Marko Jürgensen, quienes realizaron toda la “planificación tributaria” de la familia, que terminó en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes, precisamente en la “Fundación Educacional BLV”.

El poquito

La escritura publicada por The Clinic el pasado 3 de agosto, reveló que Bernardo Ossandón Larraín vendió al bastión del Opus Dei un terreno de más de 97 mil metros cuadrados, donde se erigirá el nuevo Tabancura en más de $ 5.500 millones de pesos. En el mismo papel se establece que la corporación educacional pagó sólo $ 250 millones y el resto pagadero a diez años, sin intereses, reajustes ni hipoteca, figura que precisamente permite asegurar la entrega de los restantes 480 mil millones.

Es por lo anterior que la fiscalía pidió copia del documento y lo agregó a la indagatoria, pues existe la sospecha de una “donación encubierta”, ya que el plazo de pago sin hipoteca, implicó que ninguna de las partes pagara los impuestos correspondientes. Fuentes del Servicio de Impuestos Internos (SII) explicaron que en la Ley de Herencias y Donaciones existe un apartado que califica este tipo de transacciones como un delito, aunque reconocen que se trata de un hecho “interpretable”.

La generosa venta del terreno coincide con que uno de los aledaños pertenece a la familia Matte, donde se construirán lujosas casas y departamentos de empresarios ligados al Opus Dei, congregación que recibirá la fortuna completa del clan Ossandón Larraín, si es que no queda ningún pariente con vida.

Desde la última publicación de The Clinic, varias familias que tienen a sus hijos en el Tabancura han manifestado su preocupación por la situación judicial en la que podría verse envuelta la operación de venta del terreno, toda vez que algunas están comprando casas en las cercanías donde se pretende levantar el recinto educacional cuya inversión ascendería a más de US$ 30 millones de dólares.

Hay que recordar que junto a la investigación que lleva el Ministerio Público, lo propio hace el SII por fraude tributario y por la no inscripción de la herencia de Bernardo Larraín Vial. A ello se suma que Bernardo Ossandón Larraín fue “citado” por el organismo para que explique la trama tributaria que permitió trasladar los activos societarios del clan hasta las Islas Vírgenes. La “citación”, paso previo a la liquidación de impuestos, es decir el pago. De acuerdo a los cálculos preliminares la suma ascendería, incluidos intereses, multas y reajuste a unos $ 130 millones de dólares.

Este diario intentó obtener una versión de todos los estudios que defienden a Bernardo Ossandón Larraín: los bufet Figueroa, Harasic y López, el de Gonzalo Insunza, pero se indicó que no habría comentarios.

En el caso de los querellantes, Marcelo Oyharcabal, Sergio Contreras de la oficina de Alberto Coddou y del asesor tributarista Roberto Edwards, siguieron la misma línea que el Tabancura, representado por el abogado Rafael Vergara.