Bernardo Ossandón Larraín, nieto y administrador de la multimillonaria fortuna de Bernardo Larraín Vial, está preocupado por la investigación de la Fiscalía Centro Norte por los delitos de estafa, apropiación indebida y prevaricación de abogado. La querella presentada por su hermano Manuel -que exige que le devuelvan su parte de la torta estimada en US$ 200 millones- toca también al abogado de su consanguíneo, Julián López Masle, que hace poco más de un mes ingresó un escrito para que la perseguidora Macarena Cañas arme una segunda carpeta, con un rol nuevo, para que los antecedentes enviados al Servicio de Impuestos Internos (SII) se mantengan en secreto.

López Masle argumenta, en el documento al que tuvo acceso The Clinic, que Cañas debe evitar “expresamente” que Manuel Ossandón Larraín tenga acceso a dichos antecedentes, ya que no contaría con la llamada “legitimación activa”, pues no es víctima de un delito tributario. El profesional le manifiesta a la fiscal Cañas su preocupación porque el “carácter secreto” de la indagatoria, que “ha sido reiteradamente violado” por las publicaciones hechas por este pasquín impreso y su versión digital.

La preocupación radica en que el SII, luego de analizar el comportamiento tributario “citó” a su cliente para que explique algunas inconsistencias, figura previa a la “liquidación” donde el “tata fisco” cobra. La suma que no fue cancelada por la familia Ossandón Larraín ascendería a más de 130 millones de dólares.

La fiscal no sólo indaga los delitos imputados por Manuel Ossandón Larraín en contra de su hermano Bernardo, sino también la “generosa venta” que hizo el clan al colegio Tabancura del Opus Dei por más de 5 mil millones de pesos, recibiendo sólo el 5 por ciento al contado y el resto, pagadero a diez años, sin intereses, reajustes, ni hipoteca, figura necesaria para hacer efectivo el cobro.

En otras palabras, existe la sospecha de una donación encubierta para evitar el pago de los impuestos. Todo indica que en el corto plazo Cañas comenzará a decretar las citaciones, donde Bernardo Ossandón Larraín, deberá declarar en calidad de imputado, como también los abogados Rodrigo Ruiz Tagle y Marko Jürgensen, a quien Manuel acusa de armar un tinglado criminal para despojarlo de su tajada de la millonaria fortuna.