Después de casi seis meses de manifestaciones sociales en Freirina por los malos olores desprendidos de la planta de cerdos de la empresa Agrosuper, la empresa de Gonzalo Vial, decidió cerrar indefinidamente la planta.

Así lo anunció la firma mediante un comunicado en el que señala que la decisión se tomó después de una reunión del directorio. En este la empresa acusa duras restricciones en la nueva Resolución de Calificación Ambiental que deja “una limitada viabilidad económica, y agrega incertidumbre a su desarrollo”.

A esto, señalan, se suma la movilización de los vecinos en contra de la planta. “Esto, sumado a los últimos acontecimientos, los cuales lamentamos, ha hecho que la empresa tome esta decisión”, sostiene el documento.

Después de las protestas de mitad de año, la planta se encontraba paralizada y para desactivar las movilizaciones La Moneda, a través del ministro de Salud, Jaime Mañalich, prometió que los cerdos serían evacuados hasta el 25 de noviembre, plazo que fue ampliado a comienzos de ese mes y que quedó en vano semanas después, cuando el 30 de noviembre se anunció que la Seremi de Salud de Atacama se levantaba la prohibición de funcionamiento bajo nuevas exigencias.

Según la empresa, el olor a caca se produjo por “una falla puntual a los sistemas de aireación”. Y aseguran que hicieron arreglos para evitar las molestias a la comunidad y que “el complejo cumple con todos los estándares para seguir operando, habiendo implementado ya la mayoría de las mejoras técnicas y también las recomendaciones resultantes del proceso de auditoría internacional”.

Al tiempo que se anunció el cierre, un grupo de alcaldes de Atacama se encontraba en La Moneda tras una cita con un grupo de ministros que buscaba evitar que el conflicto se saliera de control, como sucedió en febrero en Aysén.