La renuncia obligada del ex ministro de Justicia, Teodoro Ribera, a su cargo en el gabinete abrió esta tarde un nuevo flanco de conflicto al presidente Sebastián Piñera, causando el empute de la directiva de Renovación Nacional, que expresó su molestia al gobierno y “deploró” lo ocurrido con el ahora ex ministro, afirmando que no se justificaba su salida del gabinete.

Los dirigentes comunicaron su postura tras la dimisión del abogado, sin aceptar preguntas de la prensa y por medio de una declaración leída por senador Baldo Prokurica, acompañado del timonel Carlos Larraín -quien este lunes no asistió a la tradicional cita del comité político en La Moneda- y el secretario general Mario Desbordes, además de los vicepresidentes Francisco Chahuán, Claudio Eguiluz, Cristián Monckeberg y Juan Pablo Camiruaga.

“La directiva de Renovación Nacional deplora lo ocurrido, por cuanto Teodoro Ribera es una persona honrada, con una distinguida carrera profesional y política. Aunque es comprensible que el ministro renunciara para descargar un ambiente deliberadamente creado en su contra, dicho ambiente no justifica la salida de una autoridad que ha servido al Gobierno de la República y al país”, manifestó la directiva a través del documento.

Respecto de la actuación del ex secretario de Estado, afirmó que “no vislumbra en el caso falta administrativa ni delito alguno. Por el contrario, ha servido su cargo de manera íntegra y diligente”.

Además, sostuvo que RN no pretende “desconocer las facultades presidenciales en esta materia; sin embargo, creemos que debe existir una coordinación entre el Gobierno, el partido y nuestros militantes, sean ellos dirigentes o no, que muchas veces se han sentido justificadamente frustrados”.

Asimismo, aseveró que la situación “creada en torno al ministro saliente” ha sido una maniobra desplegada para “desplazar el centro de la discusión surgida por la actuación de la Comisión Nacional de Acreditación, durante el gobierno de la Concertación y con personal de esa procedencia”.

En un comienzo, el senador Alberto Espina y el diputado Alberto Cardemil descartaron una molestia al interior del partido del presidente, sin embargo, la declaración de la directiva marcó todo lo contrario y pasadas las dos de la tarde, altos mandos de RN llegaron hasta La Moneda para reunirse con representantes de gobierno.

Control de daños

Desde La Moneda trataron de restarle dramatismo a la salida del ex rector de la Universidad Autónoma, y destacaron el gesto de Ribera, de abandonar el cargo para no dañar la imagen del Ejecutivo y, en particular, del Presidente Piñera, luego que fuera cuestionado por vínculos con el ex titular de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), Luis Eugenio Díaz.

“Para cualquier militante de Renovación Nacional el nombre de Teodoro Ribera es querido, cuenta con una trayectoria y una honorabilidad política intachable. Y por cierto que es una decisión que duele, pero dentro de esa honorabilidad, claramente ha sido el mismo ex ministro quien, por no perjudicar a su gobierno y por no perjudicar a su Presidente, ha decidido presentar la renuncia para que no exista ninguna excusa, ningún obstáculo, no solamente para que el ministerio de Justicia pueda seguir funcionando, sino que además para no presentar inconvenientes también en otras carteras asociadas”, manifestó la vocera de La Moneda, Cecilia Pérez.

La ministra reiteró que en el caso “no hay ningún hecho ilícito ni comisión de delitos de los antecedentes que se conocen”, pero sí hubo “actos de imprudencia” y “errores”.

Además, la portavoz de Palacio comunicó que la subsecretaria de Justicia, Patricia Pérez, a quien Ribera trató de adjudicar la contratación de Díaz para dos asesorías a la Escuela de Gendarmería, pasa a encabezar el ministerio de forma subrogante.