Giuseppe Piero Grillo, más conocido como Beppe Grillo en el país de la bota, se ha convertido en la revelación dentro de las elecciones que se han llevado a cabo estos últimos días.

El también bloguero (BeppeGrillo.it) de 64 años, crítico con las acusaciones de corrupción de la clase política italiana, formó el “Movimiento Cinco Estrellas” en el año 2009, el cual se define como una “asociación libre de ciudadanos”, no encasillándose en un sector político dentro de la tan polarizada realidad italiana.

El movimiento se había presentado solo a elecciones menores, consiguiendo algunos puestos de concejales en las elecciones regionales del año 2010 y algunas alcaldías en las elecciones locales del año 2011.

Grillo, partidario de la política horizontal y la democracia directa, representa la critica social hacia la clase política de algunos de los sectores más afectados por la recesión: jóvenes y desempleados. Tanto es su desagrado con la clase política que se rehusó a participar de debate alguno, aprovechando su blog (el más visitado de Italia) y la redes sociales para comunicar las propuestas del Movimento 5 Stelle (M5S).

Las cinco estrellas del logo del partido es por sus cinco políticas fundamentales: agua pública, transporte, desarrollo, conectividad y medio ambiente.

Aún cuando Grillo no puede presentarse como candidato a una elección (condena por homicidio involuntario por un accidente automovilístico ocurrido en el año 1980, donde una pareja y su hijo, quienes iban en su vehículo, fallecieron), es él quien lidera el movimiento que tiene entre sus propuestas el reducir las horas de trabajo y entregar internet de forma gratuita, por lo que se le ha llegado a tildar de populista. Esto no le complica: el M5S se identifica así.

Si bien la ley italiana prohíbe publicar sondeos, las encuestas le daban un sorprendente 16% al grupo político que comanda el actor, convirtiéndolo en la tercera fuerza dentro del parlamento, luego del bloque de centro-derecha comandado por Silvio Berlusconi y el de centro-izquierda que tiene a Luigi Bersani a la cabeza. Esto deja en el último lugar al grupo centrista de Mario Monti, ex primer ministro que dimitió en diciembre del año pasado, el que llegaría solo a un 9%.