Haciendo campaña con una camioneta prestada por un amigo, el ex vocero del movimiento social de Aysén, Iván Fuentes, se convirtió el domingo pasado en el candidato a diputado independiente en el cupo de la Democracia Cristiana por el distrito nº59 (Aysén).

Un triunfo “gratificante” para el dirigente que lideró las movilizaciones sociales en la zona en febrero de 2012 y que durante este verano acusó de favoritismo a la cúpula regional de la DC. Ahora, ya con el cupo garantizado, traza su camino para conseguir el escaño en noviembre próximo, confirma su apoyo a la precandidata del PS-PPD -pese a que el candidato DC es Claudio Orrego- y afirma que el empoderamiento de la ciudadanía puede jugar a favor de su candidatura.

“Que esté la ciudadanía, la gallá como dice uno, tan empoderada como ahora es un gran beneficio para el próximo presidente, o en este caso, podría ser un gran beneficio para Michelle Bachelet”.

¿Cómo fue el triunfo en las primarias y el paso de dirigente a candidato a diputado?
Es un primer paso muy importante y gratificante porque después del movimiento social hubo momentos muy difíciles para nosotros. Los acuerdos se demoraron y por supuesto que vinieron las críticas, que fueron muchas. Acá dentro de la región hubo mucha mala onda y todos pensaban que el cariño que la gente nos había manifestado se había diluido. Incluso algunos apostaban a que no pasara nada con nosotros. Pero todo lo contrario, la gente fue y se volcó en masa a votar. Fue muy bonito recibir ese cariño, gente que fue a votar hasta en silla de ruedas. Eso te pone una inyección anímica y un grado de responsabilidad.

Al ganar usted mencionó que hubo madurez de la gente que votó por usted.
Sí, hubo una madurez cívica de la gente de Aysén que no pescó la lluvia de críticas que me hicieron. A mi me han pasado cosas muy lindas en el centro del país, en el norte. Esas cosas acá no se supieron y los medios no lo sacaron ni lo resaltaron. Está todo cruzado acá en la región y todo el mundo trataba de esconder el liderazgo que habíamos causado a nivel nacional con el movimiento social.

¿Por qué tantas críticas hacia ti?
Creo que todo esto apuntaba a atajar esto y en los diarios salían cosas distintas. Lo que yo hacía bien no lo resaltaban, y por ejemplo, por los no cumplimientos del gobierno le echaban la culpa al vocero. Cada cosa que faltaba tenía que ver con el vocero y yo decía ‘bueno, si mañana llueve y hay barro también es culpa del vocero’. Todo lo dirigían hacia allá de manera de atajar el liderazgo que teníamos. También el diputado Alinco y otros que ocuparon espacios radiales completos para hablar mal de mi persona. Pero a pesar de lo que salía en los diarios locales, en las radios, resulta que igualmente la gente votó a favor de nosotros. Por eso encuentro que Chile está madurando y me gustaría que eso pase con las candidaturas de Alejandro Guillier, de Maya Fernández, de la Camila, del Giorgio Jackson, de Ballesteros y de tanta gente quiere ser un aporte. Que no nos vean como que venimos a estorbarles, venimos con ganas de ayudar.

¿Eso hizo más difícil de la decisión de ir como diputado?
Bueno, yo estoy arriesgando algo muy lindo que son tantos mensajes hermosos para mí y la gente se confunde y me dice ‘pucha, lo perdimos, era un posibilidad diferente se lo comieron los políticos’, pero mis principios están en mi corazón. No puedo andar pregonando lo que pienso a cada rato. Es una pena hipotecar eso, pero si no lo hago mejor nos quedamos en la casa y dejamos que asuma el diputado Alinco otra vez, y que sean los mismos de siempre.

Alinco va a ser un competidor suyo. ¿Qué opinión tienes de él y de la figuración que ha tenido en votaciones emblemáticas?
Mira, del diputado Alinco valoro que haya puesto a un obrero en el parlamento. Ese es un mérito importante de él. Pero ha sido un muy mal embajador de la Patagonia. Hemos tenido que pasar más de alguna vergüenza a raíz de eso. La gente nos dice ‘pucha, ojalá no sea otro Alinco’. Eso ya es un pencazo para uno. Cuando sales representando a tu región en lo que sea, tú eres embajador de tu pueblo y no podis farrearte eso y que la gente hable mal de tu pueblo a raíz de tu nombre y de tus malos hechos. Nosotros no vamos a detallar las falencias del resto, pero esperamos que la gente sepa discernir entre uno y otra. Queremos hacer una nueva política.

En su región está en discusión HidroAysén, que es un proyecto muy polémico y que seguirá siendo discutido probablemente si llega al parlamento. ¿Cuál es su postura frente a ese tema?
De los megaproyectos nosotros hemos sido claros: no queremos esa política teledirigida y eso sirve para Aysén y todas las regiones donde se quiere hacer proyectos grandes y que tienen que ver con el estado de la naturaleza, si lo arreglai o lo empeorai. No queremos que decidan por nosotros desde La Moneda y eso es válido para todas las regiones. Hay problemas en Caimanes, en Archibueno, en distintas regiones donde la gente quiere que les pregunten primero. Ahora, personalmente yo no quiero las represas. Siento que estamos muy bien como estamos, que somos un resquicio de vida para Chile y para la humanidad. Hemos invitado a toda la gente y que no se vaya a Italia ni a Francia de vacaciones y que vengan acá que es un paraíso.

Bachelet

La candidata del PS-PPD hizo un llamado a construir una nueva mayoría y antes se habla de un “Parlamento para Bachelet”. ¿Te sientes parte de ese llamado, que es un guiño a las caras nuevas en política?
Bueno, es que para cambiar los grandes temas hay que tener mayoría en el parlamento y eso la ciudadanía tiene que entenderlo. En otros países van acompañadas las cosas. Cuando tenemos un presidente que no tiene la mayoría en el parlamento tiene la excusa para decir que no y tenemos que volver ocho años después a ver las mismas cosas. Es lo mismo que le pasa a un alcalde si tiene cuatro concejales que no son de su línea en el concejo. De eso se trata, si vamos a elegir presidente pongámosle diputados y senadores de manera que después le decimos que si tuvo presidencia y la mayoría en el parlamento y bueno, por qué no hizo. Así le pasamos la cuenta.

¿Crees que es una excusa? Los estudiantes, por ejemplo, han dudado mucho y están dudando estos días de sus anuncios con respecto a ese tema.
Creo que hubo mucha gente que falló ahí. Muchos mandos medios fallaron, acá mismo en la región y hay cosas que pudieron haber cambiado y no se hicieron. Hay cosas que pedimos de hace 40 años y gente que pudo hacerlas no las hizo y hoy son candidatos y hasta van a competir conmigo. Ahora hay una posibilidad diferente si se recepciona bien lo que la ciudadanía está pidiendo. El 80% de los chilenos quiere mejorar la educación, la salud, mejorar los esquemas y no puede ser que esté equivocado. ¿Chocaron con la Constitución? Bueno, cambiémosla porque si no este Chile se va poniendo descontento cada día más si no hacemos los grandes cambios que hay que hacer.

¿No crees que Bachelet deba hacer un mea culpa por lo que no hizo?
Yo creo que ella tiene la grandeza para hacer todo un gran trabajo. Es más: ustedes pudieron ver que el equipo de trabajo que ella colocó era completamente ajeno a lo que estábamos pensando. Pensamos que iba a venir con la misma gente, con las mismas piezas. Entonces ya hay una señal, ha estado recepcionando el mensaje de la ciudadanía. Y que esté la ciudadanía, la gallá como dice uno, tan empoderada como ahora es un gran beneficio para el próximo presidente, o en este caso, podría ser un gran beneficio para Michelle Bachelet. ¿Cómo le va a decir que no el mundo parlamentario si quiere cambiar la Constitución? No le va a decir que no a ella, le va a decir que no al 90% de los chilenos. ¿Cómo le dice que no a un proyecto de ley para arreglar la educación si el 80%, 90% quiere hacer eso?

Pero eso también puede ser al revés.
También podría ser una cosa en contra, pero la verdad es que puede ser una gran carta a favor porque aquí el que diga que no a la educación, no va a quedar mal con la presidenta, va a quedar mal con Chile.

Usted compite con un cupo DC y ese partido tiene a Claudio Orrego. ¿A quién va a apoyar usted en las primarias?
Considero a Claudio Orrego una gran persona, ha hecho un tremendo trabajo en su municipio y la gente lo quiere mucho. Prueba de eso es que ha ganado ampliamente, pero fuera de eso yo he manifestado mi adhesión por Michelle Bachelet como candidata por razones muy de fondo. Ella es la persona que puede “concertar” a la Concertación porque estaba un poco “desconcertada” hace rato y es también la persona que puede atraer desde al mundo independiente. En ese sentido la DC ha sido muy respetuosa y me ha dejado libremente opinar. Voy a apoyarla, pero no a ojos cerrados. Voy a decirle que la apoyo, pero acá tenemos una carpeta con propuestas y un programa que vamos a apoyar y si está ese programa vamos con más ganas todavía.

La DC ha mostrado ciertos problemas para trabajar con el Partido Comunista. Tú tienes ya una experiencia como dirigente social. ¿Qué piensas de ese conflicto?
Mi opinión es clara: aquí nadie sobra, nadie puede sobrar. Todas las manos que se quieran sumar, todas las ideas que están en sus casas. Por tanto, para mi no existe partido pequeño y si hay gente que no está constituida como partido y tiene un equipo humano que quiere sumar, bienvenidos. La idea es hacer un gran equipo y no sé por qué tendrán esos atajos y esas aprensiones. No sé cómo funciona adentro. He hecho mi vida social en el mundo sindical y tengo todas las ganas de compartir con todos.

Pero los problemas son más ideológicos como el apoyo al régimen cubano, por ejemplo.
Eso es distinto. La dictadura es dictadura vestida de verde o del color que sea. La dictadura vestida de democracia sigue siendo dictadura para mi.