Vía Elmundo.es
Todos los focos están puestos desde hace tiempo en Ruby Robacorazones, la joven de origen marroquí a la que Silvio Berlusconi presuntamente habría pagado cuando era menor de edad para que mantuviera relaciones sexuales con él. Está al caer la sentencia de ese juicio, en el que Il Cavaliere está acusado de inducir a una menor a prostituirse.

Ya casi nos habíamos olvidado de Noemi Letizia, la joven napolitana a cuyo 18 cumpleaños Silvio Berlusconi asistió en 2009 cuando era primer ministro, la primera chica a la que oímos llamarle ‘Papi’, la joven cuya extraña amistad con Il Cavaliere desencadenó que Veronica Lario se decidiera pedir el divorcio de ‘El Sultán’, la muchacha de aspecto virginal que siendo menor había acudido a pasar una Nochevieja a Villa Certosa (la mansión de Berlusconi en Cerdeña) y a cuya madre Il Cavaliere realizó una extraña transferencia bancaria de 20.000 euros en 2010…

Noemi ha vuelto. Su ex manager, un tal Francesco Chiesa Soprani, se ha encargado de traerla de nuevo a la actualidad, por medio de una entrevista que anoche emitió el programa de televisión italiano Servizio Pubblico. Una entrevista en la que aseguró que aseguró que tanto Noemi como Ruby habían mantenido relaciones sexuales con Berlusconi siendo menores de edad y donde desveló detalles de los bunga-bunga.

Empecemos por Noemi Letizia. “Me explicó que cuando era menor, en Roma, ella y Berlusconi tuvieron una relación sexual consentida. Una relación de sexo oral”. Y sigamos por Ruby, a la que Francesco Chiesa Soprani conoció cuando un día en Milan ya que tenía su oficina enfrente de la de Lele Mora, agente de Ruby, hoy en prisión por evasión fiscal y bancarrota fraudulenta y pendiente de ser juzgado por favorecer la prostitución.

Chiesa Soprani se dio un día de bruces con Ruby y el periodista Emilio Fede, acusado también él de favorecimiento de la prostitución. “Le pregunté quién era esa guapa chica, porque quería ocuparme de ella desde el punto de vista profesional”, aseguraba ayer. “Me dijo que a la moza la había conocido en un concurso de belleza y que era menor, así que por tanto no podía trabajar en television ni tener un agente, que Lele Mora y el propio Emilio Fede ya se ocupaban de ella. La propia chica, de modo muy arrogante y muy segura de si misma, me dijo: ‘Mire, yo ya tengo a Lele Mora, a Emilio Fede y a Silvio Berlusconi que se están ocupando de mi porque saben que soy menor'”.

‘Il Cavaliere’ siempre ha sostenido que pensaba que Ruby era mayor de edad y que la chica le había mentido sobre su verdadera edad. También ha negado siempre haber mantenido relaciones sexuales con ella, como por otro lado siempre ha sostenido Ruy. Otro aspecto que Francesco Chiesa Soprani niega tajantemente: “Cuando ví a Ruby una segunda vez debajo de la casa de Lele Mora le expliqué que había sido agente de Noemi Letizia y que esta me había contado detalles picantes. Ruby no se descompuso lo más mínimo y me dijo cuál era su praxis: cuando visitaba a Silvio mantenía relaciones y era pagada. Me habló de una remuneración de 5.000 euros”, subrayaba anoche al programa Servizio Pubblico.

Francesco Chiesa Soprani también es amigo de Marysthell Garcia Polanco, una dominicana que forma parte de la casi treintena de chicas a las que Berlusocni paga el alquiler y una asignación mensual de 2.500 euros para ayudarlas por los prejuicios que les ha ocasionado el saberse que acudían a sus cenas bunga-bunga (o para asegurarse de que mantiene silencio, según otra versión). El caso es que Marysthell le habría revelado a Chiesa Soprani lo que ocurría en las ‘cenas elegantes’ de Berlusconi, como el propio interesado las ha definido.

“Me ha hablado de las relaciones sexuales con Berlusconi, del bunga-bunga. De que el bunga-bunga consistía en bajar a una habitación donde entre lap dane y burlesque acababan si no en una orgía en algo muy parecido”, afirma. “Berlusconi estaba sobre una cama y las chicas, una cada vez, entraban el tiempo justo para hacerse penetrar. 40, 50 segundos. Él quería de ese modo demostrar su fuerza física. Una de ellas me explicó que en realidad esa fuerza nacía de una inyeccion que las propias chicas le ponían bajo los testículos”.