Luego que fuera destituido por la vía de una acusación constitucional, el ex ministro de Educación Harald Beyer, sangra por la herida. En una entrevista concedida al diario La Tercera, acusó el golpe que le propinó la Concertación y dijo que el liderazgo de Bachelet es “de mentira”, sumándose de esta manera al discurso de la titular del Trabajo, Evelyn Matthei.

Beyer, quien colaboró en la administración de la ex mandataria, le dijo al matutino de Copesa: “Me decepcionó (Bachelet). Y la sensación de que es un liderazgo de mentira. De un líder político, uno esperaría que tuviera capacidad de mirar con más distancia, con una perspectiva más de largo plazo, y eso es lo que yo no vi. Pero esa es mi opinión, tampoco esperaba ningún favor en particular de ella o de ninguna otra persona. Yo lo que esperaba es que se analizaran los antecedentes en su propio mérito.

El profesional, quien todavía no tiene claro qué hará con su futuro explicó que pretende tomarse algunos meses de relajo, pero nada menos que en alguna universidad de Estados Unidos con el fin de profundizar “algunas materias que me interesan tanto en educación como en otras áreas que yo he trabajado. Después veré lo que hago”.

Y a renglón seguido se definió: quiere colaborar en la campaña de Andrés Allamand a la presidencia. “Si puedo respaldar a Andrés, lo voy a hacer personalmente y directamente, pero no a través de mi participación en el comando”, dijo.

Respecto a la sensación que tuvo cuando se inició el proceso de la acusación constitucional, Beyer fue concreto: dijo que siempre supo que iba a perder, aunque en algún momento, indicó, tuvo la esperanza de un destino distinto.

Esa esperanza se la dio el DC Patricio Walker, a las 20.30 horas, cuando anunció su voto en contra de los tres capítulos. ¿Fue una sorpresa?, le preguntaron.

Y respondió: “Fue una sorpresa. Ahora, yo había visto su actuación hace mucho tiempo, así que tenía la esperanza de que él fuera una de las personas que podría hacer una evaluación en su propio mérito de la acusación. Fue para mí, por lo menos, una esperanza, porque más allá del resultado y a pesar de estas coyunturas, hay políticos que están dispuestos a cumplir con un papel de jurado, aunque eso les traiga enemistades con su sector político”.

Beyer indicó que nunca pensó en renunciar y reconoció que en el discurso final de la acusación en la Cámara Alta, “me quebré un poco… pero, básicamente, porque había generado un muy buen vínculo con el equipo del ministerio y veía sus caras llorando”.

“No soy de fierro, y en ese momento me quebré un poquito. Pero en general la sensación, después de lo del Senado mismo, es más bien de rabia, de desilusión, de decepción, de frustración ante argumentos que realmente no se sostenían”, insistió.

Consultado por el rol que tuvo la Confech, que también buscaba sacarlo del cargo, acusándolo de mantener el lucro en la educación, Beyer apuntó, calificándolos como un grupo de presión más

“Sería lamentable que los senadores se hubieran sentido presionados por dirigentes estudiantiles, que son un grupo de presión más. La sociedad tiene distintos tipos de presión y los dirigentes estudiantiles son grupos muy importantes, pero sus intereses no necesariamente coinciden con los del país. Lo que le corresponde a un parlamentario es deliberar respecto de si sus demandas realmente satisfacen al interés general. Sería muy lamentable que se dejaran presionar por eso, pero yo creo que efectivamente algo de eso ocurrió, se dejaron presionar por los estudiantes”.

En tanto, en El Mercurio, Beyer calificó al senador Alejandro Navarro como un “demagogo”. Aseguró que nunca ha estado a favor del lucro.