Las muñecas Barbie siempre han intentado reflejar un modelo de mujer perfecta, con una pequeña cintura, buen busto y anchas caderas. Este cuerpo no se adecua al cuerpo real de las mujeres, ni a aquellas que han dedicado su vida al modelaje.

Es por ello que Nickolay Lamm ocupó una impresora 3D para crear el cuerpo de una Barbie que realmente refleje las medidas reales de una mujer, tomando en consideración el promedio de las medidas de las mujeres de 19 años de Estados Unidos.

El resultado no se aleja mucho de la realidad, siendo una mujer más baja y con más curvas que la del diseño original. Aquí los resultados.