Hace unos días se lanzó “Ghetto Tracker” (buscador de ghettos), una aplicación para teléfonos inteligentes que permite a las personas rastrear los barrios pobres o más peligrosos de la ciudad.

La aplicación despertó la polémica y fue acusada de racista y clasista en las redes sociales. La empresa a cargo, se apresuró en cambiar el nombre y la nombró “Good Part of Town”, en un intento por aligerar las críticas según informa el Huffington Post.

La aplicación permite rastrear “qué partes de la ciudad son seguras y cuáles son un ghetto o peligrosas”, según consignaba el sitio -ya eliminado- de “Ghetto Trackers”.

Los creadores de la App, dijeron en una carta al popular sitio norteamericano Gawker que vierons “los comentarios en los blogs y en twitter que dicen que la app fomenta el racismo o la estratificación social pero esa nunca fue nuestra intención”.