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Opinión

29 de Octubre de 2013

Segunda autopsia complica situación procesal del hijo de Carlos Larraín

Luego que ayer tanto peritos particulares como los del SML reanalizaran la primera autopsia practicada a la víctima, se percataron que algunos procedimientos descritos en el informe entregado a la fiscalía, no se realizaron. De allí, según los primeros trascendidos, Canales pudo haber sobrevivido si es que se le entregaba ayuda oportuna. Por estas contradicciones la fiscalía local abrió una investigación criminal paralela y el SML un sumario y se le pidió la renuncia al facultativo a cargo del análisis. Hay que recordar que el hijo del presidente de RN Carlos Larraín huyó del lugar del hecho la madrugada del 18 de septiembre y sus acompañantes le mintieron a la policía para evitar que lo enjuiciaran.

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Martín Larraín Hurtado, hijo del presidente de RN Carlos Larraín, vive un momento procesalmente complejo, luego que ayer se descubriera que la autopsia a Hernán Canales, a quien atropelló el 18 de septiembre en la madrugada dándose a la fuga, fue mal hecha, ya que se dieron acreditados ciertos procedimientos que en la práctica no se realizaron, por ejemplo, que se abrió el cráneo. Y más aún, porque los primeros trascendidos apuntan a que, con atención médica oportuna, la víctima pudo haber sobrevivido.

Por estas contradicciones es que ayer la Fiscalía de Cauquenes abrió una indagatoria paralela a la del accidente, con el fin de acreditar el motivo por el cual el doctor Mario Peña y Lillo Contreras concluyó que la muerte se produjo entre cinco y diez minutos por anemia aguda. En tanto el SML inició un sumario y despidió al profesional que hizo el primer análisis legista.

El primero en entregar la información de las contradicciones fue el perito contratado por la familia de Canales. Se trata de Luis Ravanal, un ex funcionario del SML, que al término de la revisión de la autopsia, aseguró que el documento entregado a la fiscalía no se condice con las heridas que presenta el cuerpo.

Martín Larraín actualmente está formalizado como autor de cuasidelito de homicidio, no auxiliar a la víctima y no informar a la autoridad. Y sus acompañantes aquella fatídica madrugada, Sebastián Edwards y Sofía Gaete, por obstrucción a la investigación, ya que mintieron ante Carabineros sobre el autor del atropello.

Nuevo delito

Según el abogado de la familia Gonzalo Bulnes, el nuevo informe de autopsia que deberá entregar su perito, sumado al del SML podría cambiar del cielo a la tierra la situación judicial de Larraín junior. “Hernán Canales pudo haber sobrevivido si se le hubiera prestado el auxilio que correspondía, toda vez que el hospital más cercano estaba sólo a un kilómetro de distancia. Por esta razón, el delito por el que está imputado Martín Larraín podría cambiar a homicidio por omisión”. En suma la pena podría ser más alta.

Este caso desde el principio ha estado lleno de contradicciones. Primero Larraín hijo, se dio a la fuga esa madrugada del 18 de septiembre. Sus acompañantes van a la comisaría y mienten a los uniformados, señalando que una camioneta doble cabina era la causante de todo.

Al día siguiente, el 19, Larraín intenta huir a Santiago, pero es controlado por Carabineros y descubren que su jeep Toyota 4×4 tiene la zona del foco abollada y que la pintura amarilla encontrada en la zona del atropello es igual a la del vehículo.

Larraín Hurtado es detenido. Ante Carabineros, como ante la fiscalía  reconoce el hecho. Dijo que a eso de las 19 horas del 18 se tomó unos ponches y posterior al accidente –no dice hora ni lugar- bebió “unas piscolas”. Luego en una declaración posterior aseguró no saber por qué declaró lo que declaró.

En otro ámbito de este accidente, cuando sus acompañantes llegan a la comisaría, pasadas las 6.30 am e inician un relato falso, Martín Larraín llegó también hasta la unidad policial e incluso entró, pero Sofía Gaete le indicó que los esperara en el jeep. De allí se fueron a sus respectivas casas, como si nada hubiera pasado.

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