Recién hoy -según trascendió desde la DC-, la senadora electa por Magallanes, Carolina Goic, aparecería en un acto público junto a Michelle Bachelet, como parte de la “bancada patagónica”, integrada, además, por liderazgos falangistas como el de Iván Fuentes, Juan Moraga y Patricio Walker. El evento, que se concretaría en el comando de calle Italia, se produce luego de que la abanderada de la Nueva Mayoría haya celebrado el triunfo de Camila Vallejo y Karol Cariola -el martes- y el de otros dirigentes progresistas del sur de Santiago, el lunes.

Pese a que la DC aumentó su bancada de diputados de 19 a 23 escaños y que sigue siendo el partido más votado de la oposición, no son buenos días para el partido en la disputa de posiciones dentro de la Nueva Mayoría, coalición que trabaja a presión en la campaña de segunda vuelta de Bachelet.

En esa incomodidad es clave la derrota de la senadora Soledad Alvear en la circunscripción de Santiago Oriente; sobre todo, considerando el perfil político de su verdugo, Carlos Montes, quien desde ya está dando por superado el eje histórico entre la DC y el PS, tesis apoyada por otros parlamentarios electos como Rabindranath Quinteros y Alfonso de Urresti.

Ayer, en el comando de la ex gobernante, se seguía comentando que la corta campaña estará centrada en la Región Metropolitana, donde Bachelet obtuvo un 41%, frente al 14% de MEO y el 8% que sumaron Alfredo Sfeir, Marcel Claude y Roxana Miranda. Por eso se estaría recurriendo a apariciones públicas de la candidata con rostros parlamentarios exitosos de la región.

En ese escenario, el principal problema de la Falange para posicionarse en la campaña, es que con Alvear y Alberto Undurraga derrotados, no cuenta con grandes triunfos que mostrar en la capital, a diferencia de los otros partidos de la coalición. Además de la derrota que sufrió la carta presidencial de la DC en las primarias, el ex alcalde de Peñalolén Claudio Orrego.

Por otra parte, a la sorpresiva derrota de Alvear se sumó una breve polémica por el presunto favoritismo de Bachelet con Carlos Montes, acusado desde la DC. Según Gutenberg Martínez, esposo de Alvear y líder del poderoso sector de los “guatones” al interior de la colectividad, en el falangismo hay quienes creen que la ex Presidenta no respaldó lo suficiente a la ex ministra. Además, reconoció que la derrota de Alvear fue un golpe “desde un punto de vista del poder político”.

Así también lo ve el diputado Fuad Chahín, parte de la mesa nacional de la tienda, quien señaló a The Clinic Online que “a la Democracia Cristiana se le ha dado un bajo protagonismo hasta ahora. Le ha faltado visibilidad. Aquí es fundamental que el activo político del partido se sienta convocado para lo que va a ser la campaña de segunda vuelta. Lo que corresponde es hacer el esfuerzo para poder incorporar más al partido. Tenemos 23 diputados y una red nacional de concejales y militantes”.

Chahín, además, refuerza la idea de molestia en las bases del partido hacia el comando de Bachelet por su “responsabilidad” en la derrota de Alvear: “no se dio una campaña ecuánime, toda vez que figuras emblemáticas del comando de Bachelet estuvieron dando su apoyo a Carlos Montes”, como Angela Jeria, madre de la abanderada. En todo caso, el parlamentario ve con buenos ojos una posible incorporación de la ex canciller al comando, aunque afirma que no se le ha enviado una invitación formal: “es un tema que tiene que resolver Soledad Alvear con Michelle Bachelet. Tiene que haber una invitación formal y ella verá si la acepta. Pero eso no ha pasado”.

En tanto, el secretario general de la Falange, Víctor Maldonado, refuerza la idea de que “se necesita incorporar a todos los rostros que ahora están desocupados de sus campañas parlamentarias. Se ha empezado con Camila (Vallejo), me parece muy bien, pero también hay que continuar con todos los demás, porque a todos se necesita”.

Maldonado asevera que, por ahora, el trabajo principal de los militantes de la DC estará enfocado en el trabajo territorial: “Concentrarnos en hacer el trabajo de calle donde tenemos representación parlamentaria. Cada parlamentario tiene la obligación de ser el rostro en el lugar donde él está. Y la campaña debe hacer uso de todos sus rostros parlamentarios y no discriminar a ninguno. Aunque la presencia de figuras a nivel nacional tendrá que determinarlo la ‘presidenta’”.

Respecto a una eventual figuración de Soledad Alvear en ese sentido, el dirigente cuenta que “se hará lo que la candidata diga, yo sé que ellas han hablado y las conversaciones han sido muy buenas, pero no sé qué es lo que acordaron. Lo que yo espero es que Soledad corone su extraordinaria gestión parlamentaria y que saque las reformas políticas que ha estado liderando”.

Según Daniel Manoucheri, vicepresidente del Partido Socialista, la “DC siempre ha estado bien representada en el comando; incluso la vocera, Javiera Blanco, es DC. Pero no tiene por qué ahora tener un trato privilegiado”.

De acuerdo al dirigente PS, en las semanas que vienen será necesario conquistar los votos que obtuvieron candidatos “progresistas como Enríquez-Ominami”, y para eso es correcta la decisión bacheletista de no cambiar las piezas del comando: “sería un absoluto error moderar el discurso”. En la misma línea, Manoucheri identifica la clave del triunfo de Carlos Montes sobre Soledad Alvear, en que la senadora “estuvo con Claudio Orrego en la primaria y la posición política de Carlos Montes claramente iba más conectada con las ideas de Bachelet; en lo que respecta a nueva constitución, educación gratuita y derechos sociales. Había una mayor cercanía con Bachelet. Montes ganó por su cercanía con el cambio social. A cambio de Orrego, que mostró una posición más conservadora”.

De esta forma, y mientras se tratan de limar asperezas entre un sector importante de la DC con el comando, a propósito de la polémica suscitada a partir de las declaraciones de Gutenberg Martínez, se intentará incorporar liderazgos de la colectividad a un esquema que ya está definido, y que no tendría mayores modificaciones.