Armada invoca “reserva” y exceso de trabajo para no entregar información sobre cuánto beben los marinos a nivel nacional

La institución aseguró que dentro de su presupuesto no cuenta con un ítem para bebidas alcohólicas “y por lo tanto no ha tenido, ni tiene destinado para el presente año, en forma previa y exclusiva, fondos para tal propósito”. La solicitud de los datos, hecha por un profesional que aparece contratado en el Senda, llegó hasta el Consejo para la Transparencia, organismo que reconoció que la Armada no podía destinar recursos humanos para sistematizar la información desde 2008 a la fecha. En todo caso los marinos revelaron que en ese tramo de tiempo sólo para los “gastos de representación -que incluyen el copete y otros aspectos, pero no a nivel nacional- se gastaron casi $ 295 millones de pesos.

El pasado 26 de abril un profesional que figura como empleado del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), ingresó una curiosa solicitud por Ley de Transparencia a la Subsecretaria para las Fuerzas Armadas: quería saber cuánto era el gasto de recursos públicos en alcohol en toda la Marina entre 2008 y 2013.

El recurrente buscaba acceder a información sobre cuánto chupaban los hombres de mar en las bases terrestres, en los puertos, en los busques, naves y clubes sociales tanto en fiestas como en celebraciones y aniversarios. Y más: si la institución los autorizaba a ello, en qué lugares y qué medidas adoptaban para que no condujeran borrachos.

Pues bien, la autoridad le dio tramitación a la solicitud, se buscaron los datos y respondieron: “La institución no cuenta dentro de su presupuesto anual, con un ítem definido y destinado exclusivamente a “bebidas alcohólicas (…) y por lo tanto no ha tenido, ni tiene destinado para el presente año, en forma previa y exclusiva, fondos para tal propósito”.

Al solicitante no le gustó la respuesta, por lo que recurrió al Consejo para la Transparencia (CPLT).

De acuerdo a la información enviada al organismo, los gastos -que se colige incluirían alcohol- están reseñados en los gastos de representación y protocolo, como “atención a autoridades, delegaciones, huéspedes ilustres y otros”.

La Armada aseguró que no podía determinar cuánto se gastaba, “debido a la multiplicidad de eventos (…) caracterizándose muchos de ellos, por ser imprevistos e, incluso, según las características de cada actividad, podrían o no considerar la adquisición de bebidas alcohólicas”.

Por ello, agregaron, era muy difícil conocer la información solicitada, invocando además la “causal de reserva” de la información, porque al destinar recursos humanos la Armada dejaba de cumplir sus funciones.

Sin embargo, entregaron algunas cifras, aunque generales, de los “gastos de representación” que no incluían las unidades a nivel nacional: en 2008 fueron $ 44.945.451; año 2009 $37.197.900; año 2010: $ 38.396.490; año 2011: $ 74.664.926; año 2012; $ 79.167.006 y hasta mediados de este año, tan sólo $ 17.967.101. En total, sólo por ese ítem, $ 294.338.874. Y falta que termine el año para tener la cifra definitiva.

En otras palabras, en 2011 y 2012, años en que estuvo al mando de la institución el almirante Edmundo González, el presupuesto para “gastos de representación” se duplicó.

El desorden

El CPLT acogió a tramitación la solicitud y dictó una medida para determinar si era viable la invocación de la “causal de reserva” por la cantidad de información requerida. Por ello solicitó los datos impresos sobre la adquisición de los gastos de representación, donde están las facturas y órdenes de compra de alcohol. Fueron analizadas y se trataba de más de 1.500 carpetas con dichos papeles, repartidas a nivel nacional y sin un orden racional.

Después de analizar la información el CPLT rechazó la petición, atendido el enorme volumen de ella, como también el gasto de horas hombre que implicaría sistematizarla.

Sin embargo, le dio un tirón de orejas a los marinos: “Que, por último, y sin perjuicio de lo resuelto precedentemente, llama la atención a este Consejo el modo en que el órgano reclamado tiene almacenada la información relativa al gasto de los fondos públicos cuya administración le ha sido confiada, en especial dado que, en los hechos, dicha circunstancia ha incidido en que la Armada haya quedado imposibilitada de hacer entrega de tal información de evidente naturaleza pública”. Por ello le recomendó mejorar el orden y archivo de la información, con el propósito de “facilitar el acceso a la misma”.

 

Lea el fallo del CPLT

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