Vía Sopitas

Por si buscabas más motivos que te convencieran de andar rompiendo catres, dos estudios realizados en las Universidades de Maryland (EU) y en la de Konkuk (Corea del Sur) han venido a traernos alegría a nuestras vidas: según ellos, tener sexo nos hace más inteligentes.

Poco a poco la ciencia se ha encargado de ver todas las bondades que el sexo frecuente trae consigo: mejora el aspecto de nuestra piel, nos hace sentir más plenos y felices, favorece nuestro ritmo cardíaco y/o alarga nuestra vida. A lo anterior, ahora puedes agregarle la mejora en nuestro funcionamiento cerebral.Vayamos por partes, en abril del 2013, el equipo de la Universidad de Maryland realizó un estudio con ratas de mediana edad que mantuvieron relaciones sexuales. Las pruebas mostraron que estos animales mejoraron sus función cognitivas y del hipocampo.

El informe de este estudio, difundido por el diario The Atlantic, mencionó que:

“Después de una exposición continua y a largo plazo a la experiencia sexual, la función cognitiva mejoró. Sin embargo, cuando se introdujo un tiempo de espera prolongado entre la experiencia de apareamiento y las pruebas de comportamiento, las mejoras en la función cognitiva se perdieron a pesar de la presencia de nuevas neuronas”.

Aquí aplica eso de “lo importante no es llegar, sino mantenerse”, y es que para los investigadores de esta universidad, los resultados obtenidos podrían insinuar que…

“La experiencia sexual repetida puede estimular la neurogénesis (+++) adulta, y restaurar la función cognitiva en ratas de mediana edad, siempre y cuando la experiencia persista durante todo el período de prueba”.

+++ No olvidemos que la neurogénesis es la producción de neuronasUnos meses después, en noviembre para ser más exactos, otro estudio con ratones, pero realizado en la Universidad de Konkuk, en Seúl, sugirió que la actividad sexual de los ratones revierte los efectos negativos que provoca el estrés crónico en la memoria. Para estos científicos, la actividad sexual podría ser benéfica para la neurogénesis del hipocampo adulto, y como sabemos, esta es precisamente la estructura cerebral en la que se forman los recuerdos a largo plazo.Si esto sucede con los ratones (Mickey Mouse debe estar muy contento), es muy probable que también ocurra con los humanos. Mientras son peras o son manzanas, pues a ponerle… ganitas a eso de volvernos inteligentes.