¿Por qué es tan importante para los pescadores esa zona en litigio?
Porque con los pescados de esa zona damos vuelta el año. Nuestra fuente de trabajo queda ahí. Además por una cuestión de autonomía, por el tamaño de nuestras embarcaciones, se nos complica ir a pescar a otra zona. Somos pescadores artesanales y pescamos con la mano y con la mano se lo pasamos al comprador que si tú miras (apunta a los compradores que hay en la caleta), son gente del pueblo. Nuestro producto lo comercializamos entre la gente de Arica. Nosotros dependemos de esa zona que está en litigio. Ahí pescamos palometas, albacoras, anchoas, tiburones y bacalaos. Es una zona rica en peces. Nosotros llevamos años pescando en ese lugar. Somos más de 60 pescadores los que nos agrupamos en este sindicato, pero en total somos más de cien personas las que trabajamos directamente en esa zona, repartidos en 22 embarcaciones y quedaríamos de brazos cruzados con un fallo adverso.

¿Entonces el interés peruano no es sólo una reivindicación territorial?
Claro, si por ahí va la micro. Mira, son hartas millas en juego, que se ven chicas en el papel pero representan horas y horas de navegación cuando uno está ahí. Esto no es sólo una reivindicación territorial. La verdad de la milanesa es que esa zona es rica y por eso la pretenden. Es la última zona exclusiva que va quedando. Es donde las grandes masas de peces se mueven. Eso está más que comprobado y los peruanos también lo saben. Además, hay que considerar otro punto: la pesca artesanal en Perú está mucho más desarrollada. Tiene más cuotas de pesca que nosotros. Si es cosa de ver los puertos peruanos, el de Ilo por ejemplo. Ahí te das cuenta de la forma en que trabajan los pescadores peruanos. Nos sacan harta ventaja en ese sentido.

¿Y usted es de familia pescadora? ¿cómo ve la posibilidad de reconvertirse a otro rubro?
No soy hijo de pescador, pero me crié a la orilla del mar. Cuando chico viví en Cartagena, mi familia tenía hostería. De niño siempre tuve el bichito por la pesca, por tener un barco. Trabajé en San Antonio y desde el 2000 me instalé en Arica por el clima ya que tengo artritis. Yo sé que la pega de pescador es dura. Hay que estar un poco cucú, le digo a los más jóvenes. Pero esto es lo que más me gusta y a esta altura del partido ya no puedo cambiar de rubro. Cómo, si luego voy a tener 60 pepas y tengo todo mi mundo acá. No podría, no sé cómo. Desde joven que trabajo en esto y durante años luché por tener mis embarcaciones, es muy difícil cambiarlo todo de un día para otro.

Además de tener menos territorio para pescar, ¿de qué forma se complica la navegación con un nuevo límite?
Mucho. Por eso es que uno piensa que las autoridades no tienen ni un dedo de frente porque parece que no han pensado en los inconvenientes de trazar una línea diagonal. Hoy navegar por ese sector es fácil, es como tener una pared, pero si se corre, dificultará mucho la navegación. La longitud y la latitud cambiarían metro a metro. Va a pasar que vai a tener la proa en Perú y la popa en Chile. Para mí va haber conflicto permanente ahí, tanto de uno como de otro lado. Esto mismo se lo dijimos al canciller (Alfredo) Moreno cuando vino a Arica, pero para alguien que está todo el día en una oficina es difícil entender lo que va a costar navegar en esa zona.

El bacalao huele mal
Por lo que nos cuentas, el fallo no va a beneficiar a Chile…
No, todo lo contrario. Chile no puede perder porque hay muchos intereses de grandes industriales comprometidos. Como lo que ocurre con la industria de la harina de pescado o la pesca del bacalao que se reproduce en esa zona y que está concesionada a la gran industria pesquera.

¿Se pesca mucho bacalao en esa zona?
Hay harto bacalao ahí. Pero también es cierto que se están acabando por la pesca industrial. SERNAPESCA sabe eso pero no se ha sacado la venda de los ojos. Todos vemos como el bacalao se agota y para que la gente entienda lo que pasa con este tema es tan simple como que las autoridades dejaran a los industriales pesqueros cazar gallinas adentro de un gallinero y nosotros tenemos que agarrar lo que a ellos se les escapa de sus redes. A los industriales los dejan pescar desde el paralelo 47 al 57 y esa es una zona reproductiva del bacalao. Ese lugar donde pescan los industriales es un criadero y el recurso se está acabando.

¿Entonces hay harta plata en juego?
Millones. Por un lado tienes la industria de la harina de pescado que mueve millones de dólares y a eso hay que agregarle lo que genera el bacalao que es un pescado gourmet y se va a mercados donde se vende carísimo. Por eso los industriales pesqueros pescan en esa zona donde el bacalao se reproduce. Está todo ahí y los peruanos saben eso también. Hay mucha plata e intereses de los grandes empresarios en juego y por lo mismo creo que el fallo de La Haya no puede ser adverso para Chile.

Entre astronautas se entienden
Acá en la caleta se ve hartos peruanos comprando, ¿cómo es la relación diaria con ellos?
A mí me gusta esto de Arica. Eso de interactuar con bolivianos, peruanos. Imagínate cómo es esto para el carnaval. Es hermoso. Yo no veo a Arica como un lugar para hacer patria como dicen algunos. A mí eso no me queda. Si imagínate que la ciudad que más cerca queda de Arica esta a 50 kilómetros y es Tacna. No podemos negar eso. Por eso vivir en Arica es otro cuento. Estamos bien abandonados pero todo es más tranquilo, creo yo. Además estamos acostumbrados a la integración con los otros países.

¿Y cuando están pescando cómo es la relación con los barcos peruanos?
Cuando estás en la mar se da una cosa media astronauta. Pasa lo mismo que le pasa a un ruso con uno gringo en el espacio. Si alguno le está faltando una papa para hacer la cazuela, el otro se la va a dar. Ahí no hay diferencia. Eso mismo pasa en el mar. Se da mucho prestarse batería, aceite, darse la mano donde está el pescado. No hay esa cosa que ellos son peruanos. Afuera nos tratamos de cuidar porque somos todos iguales y uno nunca sabe cuándo puede necesitar ayuda.