1- Todo parte en la entrevista, diciendo a la jefa que te planteas la pega como una cuestión seria y al largo plazo, sin confesar que estarás dos semanas para juntar la plata que le falta a tus vacaciones.

2- El diario sueño de que te toque atender a un rucio cuyo nombre es Leonardo y su apellido es Farkas.

#2018

3- Ese bochornoso momento en que se te caen todas las copas y no sabes qué hacer. Y hasta se te pasa por la cabeza la idea de que ¡TENDRÁS QUE PAGAR!

#Niño

4- La tierna primera vez que sirves cerveza. Como nadie te avisó que el vaso se pone de lado…

¡Llamen a seguridad!

5- El instante en que te conviertes en Flash y tragas en menos de un segundo las empanadas/sushi/etc que esperan por cliente en la cocina.

6- El permanente despliegue de tu talento para ocultar el piercieng que ya es parte de ti.

O la expansión, o la barba de Chivo, o el Potencia Vargas, o el sostén multicolor.

7- El amor a primera vista diario, producido mientras sirves un shop. El cambio de luces puede terminar en intercambio de números o quedarse en mera calentada de sopa.

¿Por qué chucha no le pedí el Face?

8- El ansiado instante en que ves sentarse a un gringo y corres por esa mesa.

No te dejó nada y para remate te mandaron a limpiar el baño. CSM ME VOY DE ESTA WEÁ.

9- El glorioso segundo en que te sacai los zapatos a la salida de la pega y ¿DÓNDE ES EL MAMBO?

10- Y el maravilloso momento en que llegas a la casa a hacer los montoncitos de plata.

-Hijo, ¿cómo te fue?
-Más o menos nomás.