Sin muy buena recepción el sucesor de Pedro le dio un besó a un niño de poco más de un año que iba disfrazado con la tradicional sotana blanca durante la audiencia que hoy realizó en la Plaza de San Pedro. Como ya es habitual, los guardias que rodean el papamóvil donde viaja Francisco le fueron acercando los niños para recibir su bendición, sin pensar en la reacción que tendría el pequeño y arisco pontífice.








