En la edición de este lunes de El Mercurio el ex senador Carlos Ominami analizó la instalación del gobierno y los posibles cambios a la constitución prometidos por Michelle Bachelet.

Según el presidente honorario de la fundación Chile 21 “Decir que el mecanismo tiene que ser participativo, democrático e institucional, yo diría, respetuosamente, ‘era que no’. No va a ser no democrático, no va a ser extrainstitucional y no va a ser sin participación, es obvio”.

Consultado por la instalación del gobierno, Ominami dijo que “hay una demanda de cambio y ella tiene un anhelo de cambios, tiene convicciones de que Chile puede cambiar, y esto va a ser una lucha muy dura entre los anhelos, las convicciones de ella y la realidad”.

Lo anterior ya que “esto es una coalición electoral que no tuvo el 50% de los votos en primera vuelta, es una fase muy preliminar de lo que debiera ser una nueva mayoría social y política que pudiera sustentar este conjunto de cambios. Creo, para decirlo derechamente, que lo que es hoy la Nueva Mayoría como coalición no es suficiente para sustentar las tres grandes reformas que Bachelet ha planteado”.

El ex parlamentario resaltó que en La Nueva Mayoría “no están los movimientos sociales del país, y tampoco tuvo el apoyo de fuerzas progresistas que si hubiesen logrado articularse en una candidatura única, perfectamente podrían haber sido el 20% de la votación. Además, dentro de esa llamada Nueva Mayoría hay una quinta columna, un conjunto de gente que no es la mayoría, pero sí una minoría influyente, que va a estar haciendo un trabajo para que estas reformas no se hagan, o se hagan de forma muy aguada”.

Ominami destacó el perfil de Rodrigo Peñailillo, de quien dijo que llegó por meritocracia, pero puso énfasis en que “hay una parte de esta aristocracia concertacionista que preferiría que a Peñailillo le fuera mal y que las cosas pudieran volver, como dicen los gringos, a business as usual , volver a hacer más o menos lo que se hacía siempre y terminar con este delirio de verano que es esta aspiración de cambio”.

Entrando a las tres grandes reformas, el ex ministro manifestó que “las tres grandes reformas sin ingeniería de detalles podrían quedarse como grandes enunciados, y eso es un problema. Creo que va a haber reforma tributaria, el tema es ver cuál va a ser el calado de la reforma tributaria. En el tema de educación, creo que todavía hay una ambigüedad enorme. En cuanto a nueva Constitución, yo tengo ahí serias inquietudes”.

Sobre lo último, Ominami declaró que “nunca entendí por qué alguien que tenía la total certeza, como Michelle Bachelet, de que iba a ser Presidenta de Chile, tuvo que mantener definiciones tan generales en relación con un punto que es crucial, como es la nueva Constitución. Habrá un nuevo ciclo en Chile si hay un cambio en las reglas, si hay nueva Constitución. Aquí hay tendencias fuertes que son muy difíciles de sobrepasar, y ese es el riesgo de esta aspiración. Este anhelo de abrir tiempos nuevos en la política chilena no está asegurado, es una aspiración”.

Ominami insiste en que es preococupante “que esto no esté entrando en las prioridades de los seis primeros meses, que se haya mantenido una definición extremadamente vaga en el período de campaña y, más aún, lo que creo que es muy delicado y gravísimo error, con seguridad involuntario, es decir que aquí hay contenidos y hay mecanismos”.