El ex agente de la CIA en Chile, Jack Devine, quien operó para la agencia de inteligencia estadounidense durante 1971 y 1974 en el país, aseguró que la CIA se enteró a tan sólo días antes del 11 de septiembre que se tramaba un Golpe de Estado y sostuvo además que nunca tuvo contacto directo con El Mercurio, para una campaña de desestabilización.

En entrevista con La Tercera, el ex agente adelantó lo que será el libro que lanzará el 3 de junio, titulado Good Hunting, sobre sus más de 30 años en la CIA, Devine aseguró que “nosotros no apoyamos el Golpe, no trabajamos con los militares”.

Asimismo, en relación a su labor de inteligencia en Chile durante el gobierno de Allende Devine dijo “el interés en Chile se basaba en la preocupación por Cuba, el temor de que se instalara otra Cuba en el Cono Sur de Latinoamérica. Nuestros informes señalaban entonces que los rusos no creían que las urnas fueran el camino para llevar al comunismo al poder. El Partido Comunista tenía una visión muy clara de lo que estaba pasando en Chile. Los mejores informes para entender lo que pasaba los recibíamos del Partido Comunista. Hay que darles el crédito, eran muy buenos analistas políticos”.

“En 1970, la administración de Nixon quiso bloquear la elección de Allende. Le pidió entonces a la CIA que tratara de fomentar un golpe. Los documentos muestran que la CIA le dijo que las condiciones no eran buenas y habría un baño de sangre. Pero la Casa Blanca dijo “háganlo igual, inténtenlo”. No fue una operación bien concebida y ejecutada. El país entonces dio un giro a favor de Allende y en ese momento no hubo ninguna esperanza de bloquear su elección. La Casa Blanca determinó entonces que no se realizarían más conspiraciones con los militares y que, en cambio, se trabajaría con elementos de la oposición para ayudarlos a defender sus posiciones. Eso fue lo que la CIA hizo desde el 70, después de lo de Schneider, hasta que Allende fue derrocado.”, explicó Devine sobre su labor en esos años.

Sobre una colaboración de la CIA con el Golpe el ex agente aseguró que puede “negar categóricamente -y en eso me apoyan los documentos- que la CIA haya trabajado con los militares para derrocar a Allende”.

Sobre la relación de la CIA con los medios de comunicación chilenos, Devine dijo que “hubo mucha presión sobre los medios democráticos. En un minuto les cortaron su acceso a imprimir y dinero para comprar el papel de impresión. Entonces, la CIA se relacionó con el área comercial de esos medios para asegurarse de que siguieran siendo solventes. La CIA no escribía su material”, y aseguró que no tuvo contacto con la línea editorial de El Mercurio “No, no tuvimos (contacto) Bueno, estoy hablando en este caso sólo de El Mercurio, pero hubo otros diarios a los que sí le entregamos apoyo y recomendamos cosas para publicar”.