83 Agustín Edwards

En su editorial de hoy, El diario de Agustín Edwards destaca que pese a que el informe OCDE sobre desigualdad -entre 2007 y 2011- señala que Chile está entre los cuatro países con mayor diferencia salarial entre ricos y pobres, éste no dejaría “tan mal parado a Chile”.

El texto señala que a pesar de que “muchos dirigentes de la coalición gobernante afirman que la “desigualdad” es el mayor problema que aflige a la nación”, Chile de todas formas se encuentra entre “los siete países que lograron disminuir su coeficiente Gini* en ese período -Alemania, Italia, Dinamarca y EE.UU., entre otros 27, lo aumentaron-, alcanzando un valor de 0,502”, destaca la editorial.

Además, la columna destaca que “la premisa sobre la importancia de la desigualdad en el ranking de problemas del país” sería “opinable, cuestionable y discutible”. El texto también señala que “pese a erradas interpretaciones, fruto de una mirada liviana, los resultados son bastante buenos”. Y entre aquellos destaca que según el índice que mide cómo le ha ido al 10% más rico respecto del 10% más pobre, “Chile figura como el tercero de mejor resultado, pues mejoraron tanto el 10% más rico como el 10% más pobre, solo que los pobres lograron el doble de mejoramiento porcentual que los ricos”.

Finalmente, El Mercurio señala que tomando en cuenta que entre los años 2007 y 2011 el país “tuvo que sortear los problemas de la crisis financiera, los resultados son bastante buenos, y muestran que no es el ataque directo a la desigualdad lo que contribuye a tener un mejor país, sino que es el adecuado balance entre la creación de valor y la buena utilización de las políticas públicas, en un marco institucional y de generación de capital humano apropiados, lo que finalmente produce, como resultado indirecto, una sociedad más inclusiva”.

No sólo eso, sino que también el texto señala que “el ataque directo a la desigualdad mediante políticas salariales, tributarias o redistributivas, que tienden a actuar sobre el síntoma del problema y no sobre la enfermedad que lo está causando, distorsionando de paso los incentivos que llevan a las personas a esforzarse en mejorar su situación, no logra resultados sustentables, como -tan cerca de nosotros- lo muestran los casos de Venezuela y Argentina”.

*El coeficiente Gini es una medida de desigualdad en la que 0 significa perfecta igualdad y 1 perfecta desigualdad, ya que una persona acumula todos los ingresos.