Incendio valparaíso
El 30 por ciento de las 8.775 familias repartidas en los 143 campamentos de la zona del Gran Valparaíso, en Chile, se encontraría en potencial de riesgo ante un incendio, pues los servicios de emergencia no llegarían a tiempo para controlarlo.

Así lo dio a conocer hoy la organización no gubernamental Techo a partir de datos recogidos por su centro de investigación social que consideran que el máximo tiempo de respuesta para que los bomberos controlen un incendio es de siete minutos.

Techo, una ONG que trabaja para superar la pobreza en los asentamientos de Latinoamérica mediante la vinculación entre voluntarios y pobladores, acompañó este sábado al príncipe Enrique de Inglaterra durante el recorrido que hizo por parte de las 10.000 hectáreas destruidas por el incendio en esta ciudad que el pasado 13 de abril dejó un total de 10.000 y 15 muertos.

El príncipe, cuarto en la línea de sucesión a la corona británica, visitó a los pobladores afectados por la emergencia, para revisar los avances en el proceso de reconstrucción.

Del total de damnificados por la tragedia ocurrida hace dos meses, 2.000 personas habitaban previamente en asentamientos informales.

“Este incendio es una prueba más de la emergencia latente en la que viven quienes habitan en asentamientos informales y no solo en Chile sino que también en toda Latinoamérica”, explicó Agustín Algorta, director social de Techo.

Enrique de Inglaterra recorrió durante dos horas parte del asentamiento El Vergel, que agrupa a 94 familias y donde Techo trabaja hace siete años, y se detuvo a conversar con algunos afectados para conocer más sobre su situación.

“A la precariedad de las viviendas se suma la falta de acceso a servicios de agua, alcantarillado y redes viales, lo que las transforma en una grave combinación ante estas catástrofes”, agregó el director social de Techo, organización que trabaja de forma permanente en cuatro de los diez asentamientos que el incendio consumió.

Techo participó del proceso de reconstrucción a través de la movilización de 2.477 jóvenes voluntarios de distintos puntos del país para trabajar en la construcción de 364 viviendas de emergencia junto a las familias de las distintas zonas arrasadas por el incendio.

La ONG opera en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, República Dominicana, Paraguay, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. EFE