dictadura-militar

La Corte de Apelaciones de Santiago ratificó hoy la condena a diez años y un día de prisión a un exsuboficial de Carabineros por el asesinato de un obrero cuyo cadáver apareció en el río Mapocho, en Santiago, tras el golpe militar de 1973, informaron fuentes judiciales.

La IV Sala del tribunal de alzada, por unanimidad, ratificó la sentencia, dictada en primera instancia el pasado 30 de junio por el juez especial Mario Carroza, contra el exsuboficial Rubén Osvaldo Barría Igor, por el asesinato del trabajador Luis Toro Veloso, cometido el 12 de octubre de 1973.

Luis Toro Veloso formaba parte de una decena de personas que fueron detenidas por los carabineros en “El Sauce”, una quinta de recreo (local de canto y baile) del municipio de Puente Alto, al sureste de Santiago, mientras se encontraban en estado de embriaguez y protagonizaban algunos desórdenes.

Sin embargo, nueve de ellas fueron asesinadas algunas horas después y sólo una sobrevivió, de milagro.

Por otras víctimas de este mismo caso, Rubén Barría está en prisión, cumpliendo una condena de diez años y un día dictada en su contra desde el año 2007, cuando fue ratificada por la Corte Suprema.

Los detenidos en Los Sauces fueron trasladados desde la quinta de recreo de forma sucesiva a tres cuarteles policiales, hasta ser llevados a la ribera del río Mapocho, junto al Puente Bulnes, en el sector céntrico de Santiago, donde sin orden judicial los acribillaron a tiros.

Sólo uno de los presos, Luis González Plaza, pudo sobrevivir a los disparos, que dieron muerte a Luis Rodríguez Arancibia, Alfredo Moreno Mena, Luis Verdejo Contreras, Jaime Bastías Leiva, Elizabeth Leonidas Díaz Díaz, Luis Suazo Suazo, Domingo Morales Díaz, David Gayoso González, Luis González Lazo y Luis Toro Veloso.

Elizabeth Leonidas Diaz era una escolar de 14 años que estaba embarazada y Jaime Bastías era un adolescente de 17 años.

Respecto de las seis primeras víctimas, la Corte Suprema ratificó en 2007 una condena de 10 años y un día de presidio contra Barría Igor por los delitos de homicidio calificado frustrado, homicidio calificado y secuestro.

El año 2010, el juez Mario Carroza dictó sentencia de primera instancia contra Barría por las víctimas Morales Díaz, Gayoso González y González Lazo, la que fue ratificada por la Corte de Apelaciones de Santiago y no recurrida ante la Corte Suprema.

Ahora se suma la ratificación de la sentencia por el crimen de Luis Toro.