Carlos Peña

La pelea entre Carlos Peña, rector de la UDP y Roberto Ampuero, exministro de Cultura y escritor, comenzó cuando el primero realizó una dura crítica al discurso del literato en Enade 2014. El domingo pasado Peña dedicó su clásica columna al discurso del ex militante de las JJ.CC en la Enade, asegurando que “Roberto Ampuero se dedicó, en su intervención en la Enade, a exacerbar los temores irracionales y torpes de algunos empresarios que lo aplaudían de pie: la vuelta de la UP, el retorno de los sueños del estatismo, la dominación cultural”.

En respuesta, Ampuero señaló ayer en el mismo medio que es “notable que un rector universitario critique a un escritor por emplear la subjetividad al hablar de su país. ¿Sabrá Peña que a los escritores los invitan a exponer precisamente desde su perspectiva? ¿Y sabrá que subjetivo no es sinónimo de fantasioso? ¿Podrá explicárselo su decana de letras, por favor? ¿O creerá Peña que Enade me invitó para que yo hablara como ingeniero comercial o abogado constitucionalista?”

La nueva respuesta de Peña vino hoy en su tradicional columna en El Mercurio, donde se refiere a cada uno de los puntos que Ampuero le critica: “Desde luego, no tiene nada de malo echar mano a la subjetividad a la hora de escribir novelas o efectuar críticas. El problema ocurre cuando, como se decía en la columna, se recurre nada más que a la mera subjetividad. Es lo que, me parece, hace Ampuero en sus últimas novelas e hizo con su intervención en Enade”. Repite que su discurso fue “sólo una larga confesión de temores alimentados por una memoria frustrada o desfraciada. El debate público requiere razones intersubjetivas, argumentaciones contrastables, no simples temores personales”.

Agrega que el problema no son “sus ideas o impresiones, sino la manera de justificarlas, recurriendo nada más que a sí mismo y transformando su simple memotia en cantera de literatura y de política, lo que me parece digno de crítica”.

Peña también se hace cargo de la acusación que le hace Ampuero de haber falseado o haber sido informado de forma incompleta por alguien sobre su discurso: “Sostiene Roberto AMpuero que yo habría afirmado que su discurso fue ‘interrumpido con aplausos’. Y que así habría manipulado ‘pruebas para condenar(lo)’. Nada de eso es cierto. No hice lo uno ni pretendo lo otro. En la columna que tanto lo irritó sólo dije que ese fue uno de los ‘momentos más aplaudidos’ (es decir celebrados, de acuerdo al diccionario) de su intervención: la ovación de los empresarios que Ampuero anhelaba vino algunos segundos después. Y para su tranquilidad yo no condeno, apenas critico”.

El escritor también acusó que la columna de Peña fuese dictada por una tenebrosa agrupación de país socialista extinto o existente, a lo que Peña simplemente contestó: “Sobra decir que eso es demasiado pueril y afiebrado para responderlo”.

Por último, Peña aclaró cómo obtuvo el discurso del exministro, ya que éste acusó que alguien se lo resumió al abogado para perjudicarlo: “Por supuesto que no fue así. Conocí su discurso gracias a que lo hizo llegar a mi mail personal la Fundación para el Progreso de la que el mismo Roberto Ampuero es senior fellow. El correo iba acompañado del siguiente mensaje: ‘A nombre de Armando Holpzafel, gerente general de Fundación por el Progreso, le enviamos para su lectura el discurso realizado por nuestro senior fellow, Roberto Ampuero, en el marco de Enade 2014. Sus palabras fueron ovacionadas, ya que representaban un total sentir de muchos chilenos y chilenas’. Aprovecho de agradecer a la Fundación para el Progreso la gentileza de enviarme el discurso y el link”, señala Peña y finaliza: “Lamento sí que su senior fellow no quedara satisfecho con el comentario a que dio lugar”.