Pablo Wagner A1

Si Pablo Wagner estaba con el agua hasta el cuello en el escándalo del Pentagate luego de enfrentar querellas del CDE y el SII por cohecho y delito tributario, además de formar parte de quienes serán los primeros seis formalizados por el caso en marzo, nuevos antecedentes que figuran en la carpeta de la investigación, revelados por Canal 13, lo dejan metafóricamente ahogado, debajo del agua.

Se trata de un intercambio de correos entre el ex funcionario público y los Penta desde que asumió en el cargo, y que dan cuenta de las gestiones e información que les hizo llegar, además de lo que le pedían desde el holding, después de que se fue Banmédica sin la plata que el decía que le debían haber pagado.

El primero de éstos, escrito a las 19:48 horas del miércoles 10 de marzo de 2010, dice lo siguiente: Estimado Carlos Eugenio: “Quizás cuando leas estas líneas iré camino a jurar”.

“Te quiero agradecer muy profundamente todos estos 12 años que he podido trabajar en Penta. Han sido los mejores años profesionales de mi vida, sin haber estado en Penta no habría podido dar el paso a ser subsecretario”, escribió Wagner, quien además aprovechó la oportunidad de pedir una ayuda económica tras su salida de Banmédica.

“Como te conté en la mañana lo de Banmédica resultó a medias, pudimos cerrar en $75 millones, pero quedaban $167 millones por devengar, la diferencia de $92 millones no se pudo alcanzar. Cualquier ayuda será agradecida de por vida por mi familia. Demás está decirte que cuentes conmigo para lo que necesites. También que pediré tu consejo a menudo. Como me dijiste cuando hablamos, no es un adiós sino un hasta pronto”, le dice Wagner a Lavín.

Luego, a las 5:41 horas del 11 de marzo, Wagner envió otro correo a Penta. Esta vez a Carlos Alberto Délano y al gerente Manuel Antonio Tocornal, gerente general corporativo. El tono es más o menos el mismo que el enviado a Lavín.

“Carlos Alberto: cuando leas este correo quizás ya seamos gobierno. Te quiero agradecer personalmente por haberme contratado hace 12 años y apoyarme siempre”, parte el correo, que además dice que “este será un período de HASTA cuatro años. Así que como me dijo CEL (Carlos Eugenio Lavín) no es un adiós sino un hasta pronto (…) Si hubiera querido ser político habría elegido otro camino, este potencia el lado empresarial junto con el servicio público”.

A la pocas horas, Wagner tuvo respuesta desde Penta, relacionada con la supuesta deuda a su favor tras salir de la isapre Banmédica.

“Pablo: Estuve hablando con el Choclo tu tema y se nos ocurrió algo. Hablemos”, le escribió Lavín el 12 de marzo.

Después de eso, viene un intercambio de correos relativos al lobby que hizo Wagner para que Lavín se instalase en el directorio de Codelco.

Es así que Wagner le escribió al entonces ministro de Minería, Laurene Golborne, el 19 de abril lo siguiente:

“cv Carlos Eugenio Lavín”

“Laurence: te reenvío el CV de Carlos Eugenio Lavín. Es el hombre de negocios más inteligente, visionario, práctico y estratega que he conocido. Realmente sería un lujo para el país y Codelco tenerlo como Director (no quiere otros directorios). Se lo pelean las empresas para otros directorios distintos a Penta. Está dispuesto a hacerlo completamente gratis y a dedicarle tiempo, que es más valioso aún”.

El lobby no prosperó, el martes 11 de mayo de 2010, Piñera nombró a Fernando Porcile, Andrés Tagle y Juan Luis Ossa, y Lavín no puso llegar a la estatal.

A los pocos días, el 19 de mayo, exactamente a las 20:51 horas, Lavín le envió el siguiente correo: “Pablo: vi que iniciarías road show con proyectos mineros. Ya que no voy a poder ver el negocio desde el directorio de Codelco, espero que no me dejes fuera del road show. Bromas aparte, escuché que habías llegado a un arreglo de hacer clases en el MBA de la UDD. Despejado eso, podríamos retomar el tema que teníamos pendiente. Saludos cordiales. Carlos E. Lavín G. H.”

A los 11 minutos, Wagner ya había enviado su respuesta:

“Estimado Carlos Eugenio: lo de Codelco no resultó porque finalmente se politizó. Tu nombre fue propuesto por el Ministro y yo al Presidente. Pensé que serías director porque compartíamos que eras uno de los mejores candidatos de Chile (no es broma). Finalmente la cosa fue un UDI y un RN, de ahí el flaco Tagle que no fue propuesto por nosotros. Hice de verdad todo lo que pude”.

Pero el mail no queda ahí, pues  Wagner le cuenta que no pasó nada con lo de la UDD y de nuevo… al tema del pago pendiente.

Finalmente, en el mismo correo, Wagner tira otro dato que da cuenta que efectivamente los Penta podían contar con él para lo que fuera, como escribió antes se asumir en el cargo.

“Por otro lado, se vienen nubarrones fuertes para las isapres desde el Tribunal Constitucional (he sido requerido por el ministerio de Salud y Presidencia). Me gustaría comentártelo. Un abrazo. Pablo Wagner”.

La historia de la debacle

Pablo Wagner, que por este escándalo resolvió renunciar a la UDI, apareció por primera en medio del caso luego de que se supiera del pago por 42 millones que recibió de parte de Penta mientras era subsecretario, a cambio de boletas de su cuñada.

Estos hechos llevaron a que el ex subsecretario fuera incluido dentro de los grupo de personas que serán formalizadas en marzo por el caso Penta, imputándosele los delitos de cohecho y lavado de dinero.

Esta situación motivó además que el pasado 15 de noviembre el Consejo de Defensa del Estado se querellara en su contra por cohecho. El libelo, tal como adelantó en esa oportunidad The Clinic Online,  ingresó en el Octavo Juzgado de Garantía, donde se encontraba la  investigación del fiscal Carlos Gajardo, que hasta ese momento era secreta.

Después de todas esas vicisitudes, llegó la semana pasada la querella del Servicio de Impuestos Internos  por delitos tributarios.

El tata fisco, al respecto, descubrió al menos 59 boletas que emitía su cuñada María Carolina de la Cerda, para que Wagner recibiera las lucas de distintas empresas y sociedades.

Se trata de Inversiones Banpenta Ltda, Inversiones Penta III Ltda, Empresas Penta S.A, Administradora Génesis Capital S.A, Génesis Consulting & Capital S.A, Sociedad Química y Minera de Chile S.A, y a la sociedad Díaz, Moulian, Silva y Wagner Gestores Ltda. Esta última de propieda del presidente de la UDI Ernesto Silva, quien ha asegurado que no tenía conocimiento de las boletas truchas.

De acuerdo al libelo, al menos hasta ahora, Wagner habría recibido más de 120 millones por ese concepto y el perjuicio fiscal se establecerá durante la investigación.

El viernes pasado, después de que Wagner entregara su testimonio ante el fiscal Gajardo, el abogado Gonzalo Medina, aseguró que “no existe un delito de cohecho, no existe un delito de lavado de activos en este caso. Y que efectivamente existen situaciones tributarias”.

Antes de renunciar a la UDI, Wagner, a diferencia del resto de los políticos del partido involucrados en el caso, nunca concitó un apoyo irrestricto por parte del gremialismo.