Ignacio Sanchez A1

Este domingo en una carta a El Mercurio, el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, explicó la situación del profesor jesuita Jorge Costadoat, quien fue despedido por Ricardo Ezzati tras no renovar su mandato canónico en dicha casa de estudios. El hecho generó revuelo tanto entre los estudiantes de la UC como en la opinión pública.

“En los últimos días ha habido una importante preocupación al interior de la comunidad universitaria y en algunos sectores de la sociedad por una situación que afecta al profesor P. Jorge Costadoat sj. Es importante enfatizar que en la Universidad Católica existe libertad de cátedra para sus profesores e investigadores, y que esta situación particular no la pone en duda. En nuestra universidad se garantiza a sus miembros la libertad académica, los derechos de la persona y de la comunidad dentro de la verdad y del bien común”, expresó Sánchez.

Según el rector, la situación del profesor ya había sido evaluada con observaciones por “falencias en su que hacer teológico” por parte de Ezzati. “El Gran Canciller, haciendo uso de sus facultades y atribuciones, hace tres años conversó con el profesor Costadoat sobre algunas falencias en su quehacer teológico y docente que requerían atención. Parece pertinente recordar que, en 2012, el Gran Canciller le volvió a entregar este mandato, el que tenía pendiente hace algunos años, por situaciones académicas que no se habían resuelto durante un largo período. En esa oportunidad se le entregó la autorización canónica para ejercer la docencia de manera condicional, con algunas observaciones”, aseguró.

“En este mes, el Gran Canciller conversó con el profesor Costadoat y le informó que debido a que no se habían solucionado los problemas expuestos, no se le podía renovar el mandato canónico para la docencia. Esta decisión se le informó posteriormente al decano y al Consejo de Facultad, recibiéndose las inquietudes y consultas sobre el tema. La carta del viernes del decano Fredy Parra expresa lo anterior y manifiesta que dentro de la comunidad de Teología se ha generado un debate abierto y franco sobre el tema; pero también expresa la adhesión de la Facultad al Gran Canciller y el respeto a su decisión”, señaló.

Sánchez explicó además que en realidad Costadoat no fue despedido de sus funciones, “sigue formando parte de la comunidad universitaria en otras labores como la investigación, extensión y labores de la vida académica”, pero no podrá hacer clases sin el mandato canónico que rechazó renovar Ezzati.

Cabe destacar que Costadoat aseguró esta semana que no existen motivos de peso que justificaran su salida.

“Nunca los alumnos se habían quejado por haber ejercido mi libertad para enseñar. La evaluación que ellos han efectuado después de los cursos, que se me ha comunicado oficialmente, ha sido en veinte años de docencia consistentemente positiva. Muchos son los estudiantes que se han mostrado agradecidos de la forma como he enseñado”, dijo.