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El primer ministro griego, Alexis Tsipras, anunció hoy que el Banco de Grecia ha recomendado el cierre de bancos y poner límite a las retiradas de depósitos. Tsipras hizo estas declaraciones en un mensaje televisado tras un Consejo de Ministros de emergencia, en el que evitó dar detalles sobre las medidas en concreto y el momento de su entrada en vigor.

Esta noticia se suma a la del referéndum que se celebrará el próximo domingo 5 de julio y, para que su resultado tenga validez, debe contar con una participación de al menos un 40 % de los votantes. En ella se votará sobre las medidas propuestas por los acreedores internacionales a cambio del desembolso del rescate, en una jornada en la que en Bruselas los socios rechazaron conceder una nueva prórroga.

El primer ministro, Alexis Tsipras, pidió a la ciudadanía pronunciarse con un claro ‘no’ en el referéndum del próximo domingo, pero al mismo tiempo prometió seguir estando dispuesto a llegar a un acuerdo: “Nuestra intención de obtener un compromiso de honor estará siempre sobre la mesa”, dijo Tsipras, quien afirmó que un rotundo ‘no’ a las propuestas de los prestamistas fortalecería posteriormente la posición negociadora del Gobierno. La decisión sobre el referéndum “no constituye una ruptura con Europa, pero sí rompe con las tácticas que ofenden a Europa”, aclaró.

Tsipras tuvo palabras especialmente duras para el Fondo Monetario Internacional (FMI), como el responsable de las exigencias más inaceptables para Grecia, como por ejemplo “trasladar la carga” del ahorro sobre los pensionistas. Criticó igualmente la insistencia del FMI en querer aumentar el IVA sobre los hoteles hasta el 23 %, frente al 6,5 % actual (el Gobierno había propuesto un 13 % como fórmula de compromiso), lo que hubiera asestado un duro golpe al sector más competitivo de la economía griega.

Los próximos días demostrarán si Grecia acaba en impago, como todo indica en estos momentos, o si surgen posibilidades de acuerdo de último momento. Varufakis afirmó que si en los próximos días se lograba un compromiso, el Gobierno solicitaría en el referéndum el ‘sí’ a ese acuerdo.

En los cajeros automáticos se empezaban hoy a notar los primeros síntomas de escasez y allí donde todavía había gente era porque había dinero. Otros cajeros -en cambio- se habían quedado ya vacíos, con pequeñas colas de gente que se abortaban inmediatamente por falta de efectivo. “Que no cunda el pánico, debemos defender nuestra dignidad”, decía un hombre ya mayor a un pequeño grupo de personas, en su mayoría mujeres, que se encontraban delante de dos cajeros vacíos. “Pero si yo no digo que no se trate de dignidad. Yo estoy aquí porque tengo que dar de comer a mis hijos”, afirmaba una mujer, mientras que otra respondía, casi excusándose por querer sacar dinero: “Mire, yo lo único que quiero es sacar dinero para mis compras de la semana”.