Política
10 de Junio de 2026Operación retorno: Boric se reactiva en el debate tras gira por Europa y rompe su silencio pospresidencial
Luego de fijar como regla un "tiempo prudente" alejado de la contingencia, Boric volvió a intervenir en la discusión pública tras 90 días de silencio con cuestionamientos a las prioridades del Gobierno de José Antonio Kast. El episodio marca el fin de su autoimpuesto período de reserva respecto de la política nacional lo que puede proyectar futuras intervenciones.
Compartir
Pasaron 90 días exactos para que el expresidente Gabriel Boric rompiera su silencio respecto de la política nacional tras dejar La Moneda. “Quiero respetar la tradición de que los presidentes salientes no inciden en la contingencia durante un tiempo prudente”, dijo el entonces mandatario en su última entrevista con La Prensa Austral.
Fue ayer, a través de su cuenta de X, cuando el expresidente dio por terminado ese “tiempo prudente” y se refirió a lo ocurrido esa misma tarde en el Senado, respecto del rechazo del proyecto que habilitaba el levantamiento del secreto bancario por parte de la Unidad de Análisis Financiero y los embargos de cuentas a deudores del CAE.
“Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado durante años montos mucho mayores que el valor de sus carreras”, comenzó afirmando Boric en sus redes sociales.
Luego planteó que “hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente, generando graves situaciones de crisis en las economías familiares”. En esa línea, indicó que mientras esto ocurre, “los mismos que justifican este castigo a familias endeudadas votan en contra de habilitar el levantamiento del secreto bancario, pese a que ya no hay dudas de que el crimen organizado ocupa la banca para blanquear y mover sus recursos”.
Así, cuestionó cuáles son las prioridades del Gobierno de José Antonio Kast y preguntó: “¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado, con el que todos queremos terminar?”.
Junto con ello, expresó su solidaridad con quienes “viven con estupefacción estas inaceptables contradicciones de la política” y llamó a las fuerzas políticas del progresismo a “levantar la voz” para poner fin a los embargos, reponer las propuestas de un nuevo sistema de financiamiento y, por otro lado, a “continuar firmes en la postura de perseguir y golpear en toda la línea al crimen organizado, en particular en su ruta del dinero”.
Con ello, el exmandatario reposteó esta mañana esos dichos en su cuenta de Instagram. Sus cercanos, sin embargo, no anticipan otras salidas comunicacionales. No obstante, sí ha sostenido encuentros y reuniones con miembros de su partido, por ejemplo en el marco del Congreso Ideológico del Frente Amplio, así como también con figuras del Socialismo Democrático, como ocurrió en la cena que organizó en la casa de Eugenio Tironi en honor a Máximo Pacheco.
Cercanos al exmandatario comentan que la decisión se fundó en que del Gobierno cruzó un límite en respecto al embargar las cuentas de los deudores del CAE, pues demuestra una contradicción respecto a lo que habría comprometido la derecha durante la discusión del nuevo financiamiento a la educación superior durante el periodo pasado.
Además, indican que esto se cruza con la tramitación del secreto bancario que, afirman bajo reserva “es una inmoralidad”.
La segunda línea del expresidente
El silencio de Boric, sin embargo, no fue total. El 18 de abril participó como moderador en el encuentro “En Defensa de la Democracia”, realizado en Barcelona, España, y que congregó a una decena de líderes mundiales, entre ellos el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el mandatario brasileño, Lula da Silva; y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
“Vemos con preocupación cómo la desafección ciudadana, que a menudo es alimentada por una desigualdad creciente y lacerante, una desinformación rampante y también por errores propios —hay que decirlo—, está siendo aprovechada por proyectos autoritarios que prometen soluciones fáciles o atajos a problemas que son complejos”, dijo en esa oportunidad.
Un mes más tarde, Boric participó en el Forum on Global Cooperation, realizado en Berlín, Alemania. Allí hizo referencia a cómo reaccionó su gobierno ante distintas crisis que afectaron a Chile y contrastó esa experiencia con la respuesta del Gobierno de José Antonio Kast frente a la guerra entre Estados Unidos e Irán y el alza de los combustibles.
“Hubo diferentes maneras de enfrentarlo. Nosotros decidimos hacer un ajuste y enfrentar ese aumento del costo de la vida con el Estado haciéndose presente y protegiendo a quienes más lo necesitaban. Hay otros países u otros gobernantes que toman decisiones distintas”, deslizó en en dicho seminario.
Posteriormente, en Gales, llamó a proyectar el progresismo hacia el futuro. Allí sostuvo que su sector debía ser “menos apocalíptico y transmitir esperanza”. Sobre ello, indicó que “no tenemos que cometer el error de decir que quienes votaron por Trump, los que votaron por el Brexit o quienes votaron por los movimientos de derecha en Chile o Argentina son tontos”.
Su última aparición fue en Londres, en la British Library, la principal biblioteca del Reino Unido, donde sostuvo una conversación con la periodista y analista escocesa Isabel Hilton. Allí, si bien no se refirió directamente a la contingencia política nacional, sí proyectó un escenario respecto de las próximas elecciones presidenciales.
“Sí sé que en un futuro, porque tengo 40 años y porque tenemos una base de apoyo que sigue siendo importante, mi nombre va a ser uno de los que esté en discusión. Y tendremos que dar esa discusión colectivamente, porque van a haber otros y muy buenos”, sostuvo el expresidente, que hoy vuelve a convertirse en foco del debate político.



