compagnon a1 3
El 7 de mayo de 2015, el gerente de ingeniería de la CCU, Francisco José Alejandro Rodríguez Alliende declaró ante los fiscales Luis Toledo y Carlos Fuentes, que investigan los posibles ilícitos asociados a la compra por parte de la empresa Caval, de propiedad de Natalia Compagnon -nuera de la Presidenta Michelle Bachelet- y Mauricio Valero, de 44 hectáreas en Machalí a través de un préstamo de $6500 millones, respecto de cómo conoció a Compagnon y cómo ésta le recomendó contratar como asesores a la empresa SCR, de propiedad de Marcelo Carreño, entonces gerente de Administración y Finanzas de Caval quien además fue uno de los personeros que gestionó el crédito con el Banco de Chile.

SCR es una empresa constituida en noviembre de 2012, que no tiene página web y en la cual figura como socia única en el diario oficial la esposa de Carreño. Las razones para fichar la compañía no radicaron en la trayectoria de la entidad, sino la incidencia de Compagnon.

Según relata Rodríguez, en su declaración a la que tuvo acceso The Clinic Online, a la nuera de la jefa de Estado la conoció en un desayuno en casa de Andrónico Luksic en noviembre o diciembre de 2013 en que el empresario la recomendó expresamente: “Yo fui a la casa de él, pero él no me dijo que iba a estar Natalia Compagnon. Él me manifestó que Natalia tenía un equipo que podría ayudarnos en solucionar problemas que se tenía en la obtención de estudios en Quilicura y los problemas en Paine. En la reunión Natalia me dijo que tenía un equipo de ingenieros que podía ayudarnos en solucionar problemas con la comunidad en Paine y la obtención de permisos en Paine”, narra Rodríguez en su testimonio.

Sobre este encuentro, Compagnon declaró ante la Fiscalía que se trató de una de las cumbres con Luksic donde “él me asesoraba, dándose el tiempo para ello. En una de ellas conocí a Francisco Rodríguez, subgerente de ingeniería de CCU y con él derivaron unos negocios con la empresa SCR que es de Mauricio Carreño, quienes nos hacían asesorías a nosotros. A mí no me pagaron nada (…) No tuve negocios posteriores con empresas del Grupo Luksic”.

Luksic, en tanto, dijo ante el Ministerio Público que ese fue el segundo encuentro, tras el primero del 6 de noviembre donde se informó de la solicitud del millonario crédito. “Fue a fines del 2013 y fue un desayuno en mi casa, oportunidad que le presenté a Francisco Rodríguez, gerente de ingeniería de cervecerías unidas, dado que era necesario ampliar nuestra capacidad con una nueva planta y fue lo que intentamos hacer en Paine y me pareció que una visión externa, como las que tenía Natalia, podría ser útil al proceso que llevábamos en CCU, por lo que le pedí que se juntara con Francisco Rodríguez. Nunca se trató si este proyecto sería a través de su empresa o personalmente. No conozco el contenido de las reuniones que posteriormente tuvo Natalia Compagnon con Francisco Rodríguez”, recalcó.

LOS MILLONARIOS CONTRATOS
luksic
En su testimonio, Rodríguez relata los problemas en Paine por la instalación de una planta que finalmente no se construyó y en Quilicura donde la empresa debía gestionar un Estudio de Impacto sobre Transporte Urbano para conseguir el permiso de edificación del nuevo plan, que consta de cuatro edificios en 10 mil m2 y que permitía trasladar el edificio corporativo a la planta de producción de la cervecera.

La operación es necesaria para la recepción final del nuevo edificio y según la versión de Rodríguez por alguna razón Compagnon también se involucró en esto, aunque en lo formal se negoció con SCR.

Los dichos se Rodríguez contrastan con el bajo perfil que le dio Luksic en abril, cuando la revista Qué Pasa reveló la existencia de contratos con SCR, al rol de la nuera presidencial. “Es necesario poner las cosas en su preciso lugar y contexto: ni Quiñenco ni otra empresa del grupo contrató a Natalia Compagnon. CCU trabajó con SCR, una empresa recomendada por ella, para una materia técnica, que necesitaba para el desarrollo de sus proyectos”, dijo en esa ocasión.

Rodríguez asevera, en cambio, ante los fiscales que Compagnon tuvo una incidencia clave:

“En cuanto a Natalia Compagnon puedo decir que ella a veces venía copiada en los correos y yo respondía con copia a todos los que venían en el correo. Yo la veía como una persona más del equipo. Yo en aquella oportunidad no podría decir si era o no era parte de SCR”, destaca el gerente que además cuenta de varias citas con la cientista político.

“Estuvimos en total como 40 minutos trabajando con Natalia en casa de Andrónico. En esta oportunidad ella fue sola. Me volví a reunir con Natalia en un café en Providencia, parece que era el café Mil Maravillas, esta vez ella fue con Mauricio Valero. En esta oportunidad nos hizo una propuesta para el problema de Paine; ella me presentó a Mauricio, me explicaron cómo trabajaban, quiénes eran los ingenieros y me manifestó una oferta que yo encontré excesivo para lo que nosotros estábamos acostumbrados a pagar. No recuerdo si por teléfono o me junté con ella, pero le manifesté que la oferta era excesiva. Después de eso, seguimos conversando ya que manifestaba su intención de trabajar con nosotros”, dice el ingeniero civil.

Pese a que la propuesta de Compagnon fue considerada desproporcionada por Rodríguez, la empresa SCR se adjudicó la licitación del trabajo de Quilicura por UF 890 -habría competido con otras dos compañías- con una segunda orden de compra por UF 780 porque aumentaron los vehículos que se consideraba que transitarían por el sector y hubo que cambiar el análisis. “Sin embargo el resultado no fue satisfactorio. Nosotros ingresamos el proyecto al ministerio de transportes. En diciembre recibimos los reparos por lo que nos reunimos con la oficina de la Seremi de Transportes, ahí nos dijeron que el documento estaba mal redactado, de hecho había partes que estaban copiadas y pegadas dentro del mismo documento. Quisimos arreglar el documento, pero esta vez tratando de asesorarnos, porque ya no confiábamos. Sin embargo, llegamos tarde, por lo que lo presentamos y luego tuvimos que desistir del documento por los plazos transcurridos”, recalca.

Pese a los reparos hubo dos contratos más con SCR: Un estudio para un paso bajo nivel o sobre nivel por la separación de un predio en el mismo lote de Quilicura que tuvo un costo de UF 2900.

Y un tercero que se hizo sin consultar con otros oferentes:
“En Renca teníamos un proyecto, ya que se iba a comprar, pero previamente se quería hacer un estudio de impacto sobre transporte urbano para saber si comprábamos o no. De esta forma dijimos que como ya habíamos contratado a la empresa, estábamos apurados, hicimos la propuesta y contratamos directamente a la empresa SCR, según los protocolos de la compañía”. La transacción fue por UF 1.100, pero hubo dos modificaciones que sumaron UF 130 y UF 690.

En total, en un año CCU pagó UF 6490 en un año a SCR. Al valor actual de la Unidad de Fomento se trata de $162.159.140.

EL EMAIL
CCU-Paine_FOTO_JAVIER-ALVAREZ1
La oferta original de Compagnon de colaborar en el conflicto de Paine -que en la época enfrentó la resistencia activa de la comunidad al punto de que el proyecto fue rechazado el 20 de mayo del 2014 por la Comisión de Evaluación Ambiental- no se concretó en términos oficiales.

Rodríguez relata que el socio de Compagnon, Mauricio Valero, le sugirió contratar al experto Rodrigo Pizarro para intervenir en este asunto, pero la cervecera rechazó esa posibilidad. Según publicó la revista Qué Pasa fue en diciembre de 2013 cuando se descartó la alternativa de contratar a Pizarro.

No obstante, Compagnon siguió vinculada, no está claro por qué, en el seguimiento del conflicto en Paine. De hecho, en la carpeta constan correos al respecto.

Compagnon fue la última destinataria de una cadena de emails que se inició con una información que recibió Luksic el 23 de enero de 2014 de una noticia de El Ciudadano sobre la desvinculación del abogado Rodrigo Weisner de la Coordinadora Ciudadana Ríos del Maipo. En el comunicado de esta institución se acusó a Weisner de “presentar graves conflictos de interés al ser, por una parte el responsable del Proyecto Planta CCU en Paine de propiedad del Grupo Luksic y, por otra, estar representando a la comunidad en su rechazo al proyecto Alto Maipo del cual este grupo económico es uno de los más importantes accionistas”.

Rodríguez, de hecho, reconoce en su declaración a Weisner como “quien me acompañó a hacer reuniones con la comunidad en Paine”.

Pues bien, cuando se hizo pública esta noticia el 23 de enero, Luksic envió un email a los ejecutivos a las 11.00 horas:

“Estaremos elijiendo (sic) bien a nuestros asesores??? En esto?? No estaremos improvisando ..volvio de vacaciones Francisco me gustaria la prxxima semana un informe claro de que hacemos y nuestros planes en esto. A”, dice el escrito.

Patricio Jottar, gerente general CCU le respondió que le enviarán un informe y Andrónico retruca “Nada escrito solo verbal!!! A”.

A 17.36, Luksic le envía un email a Compagnon con la copia de los correos precedentes y la frase “te envío todos los mails para que tengas el contexto. Gracias, A”.

A Rodríguez, los fiscales le preguntan por este intercambio y afirma no saber por qué Compagnon necesitaba conocer esa información sobre la planta de Paine. “No sé qué relación había con esos temas”.

También lo inquieren respecto de si es normal que Luksic invite a ejecutivos a su hogar, como ocurrió el día en que éste le presentó a Compagnon:

-¿Antes el presidente de la compañía lo había invitado a su casa por algún proyecto?
-No, esa era la primera vez. Hasta el momento, sólo he asistido en esa oportunidad.