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Ayer el ex diputado de Renovación Nacional, Alberto Cardemil, fue formalizado y quedó con firma quincenal y arraigo nacional, todo esto por su vinculación con el bullado caso SQM y la investigación que se lleva a cabo en torno a boletas ideológicamente falsas.

En medio de todos estos hechos, el ex parlamentario entregó una entrevista al diario La Tercera en la que aseguró que prestó servicios muy valiosos para SQM y que eso no tenía relación con alguna campaña política, sino que más bien por trabajar: “Presté servicios y servicios muy valiosos según me dice la propia empresa en un finiquito que tengo acá. Esto no tiene nada que ver con la campaña ni la política. Tiene que ver con mi necesidad de ganarme la vida, de recuperar mi oficina profesional como abogado después de 30 años de dedicarme cien por ciento a la política. Y traté de salir al mercado laboral.

A su vez, Cardemil afirmó que no fue él quien pidió pega en la firma antes mencionada, sino que fue el ex gerente general de Soquimich quien le pidió que trabajara con ellos, ya que sería de gran utilidad. En este punto aseguró que “firmé, no un presunto contrato como dijo el fiscal, sino un contrato, el 15 de noviembre de 2014 (lo muestra). Este contrato fue muy historiado, primero se les perdió”.

Añadió que “no lo podían encontrar… Pero está, aquí está, y este es mi contrato. Este contrato establece con meridiana claridad mi contrato de asesoría. El contrato con SQM se firmó y se entregó cuando le digo y se cumplió religiosamente”.

Con la llegada de Patricio de Solminihac, según contó a La Tercera el propio Cardemil, le dijo que “tenía interés de continuar con el contrato”, ya que argumentó que “ha sido bueno”, sin embargo, “al tiempo después me llama su secretaria y me dice, tengo instrucciones de terminar y finiquitar su contrato y él verá después si hacemos uno nuevo. Y el día 30 de marzo del 2015 firmé esta terminación de contrato y finiquito”.

Sobre la pega que hacía en sus asesorías, el ex diputado detalló que “consistían en lo que consiste un asesor: hacer de todo. Estar al teléfono, contestar, informar, hacer análisis, representar qué es lo que está pasando en el sector… No era un contrato en el que yo tenía que hacer un informe, firmarlo y mandarlo. Era un contrato en que yo tenía que estar asesorando a Patricio Contesse. En materia de consultoría política y legal”.

En este punto de la conversación indicó que tuvo que ver muchos temas de tipo legal, pero “son absolutamente reservados y me voy a amparar en el secreto profesional”.

Por otro lado comentó que fueron “asesorías jurídicas verbales porque significa tomar decisiones y tuvieron que ver con materias de interés de SQM. Me reunía con él prácticamente todas las semanas. Y hablé muchísimas veces con él por teléfono, dentro y fuera de la oficina… temas sobre los que conversé, movimientos y evaluación del gobierno y la Nueva Mayoría de enero de 2015. Análisis de la encuesta Casen de enero de 2015.

Al ser consultado por si estaba leyendo unos informes de Avanza Chile, aclaró que “estoy leyendo los informes míos. Utilicé profusamente los informes de Avanza Chile y muchos otros. Y los utilicé para el análisis que yo daba porque eran los que me daban confianza. Es análisis público y de mi sector. No sacaba los informes, los firmaba y los mandaba yo”.

Otro elemento que dio a conocer en la entrevista, fue que dio cerca de cien informes a SQM. “Todos los meses mandaba informes a partir de noviembre de 2014. Antes se los entregaba físicamente, los empecé a entregar a partir de noviembre. La secretaria de Patricio me manda (un correo): don Alberto, no estamos recibiendo ninguna factura o boleta que no venga con su debido reporte o análisis correspondiente, (entonces) le digo a Patricio qué hacía como respaldo, si tengo mil cosas que informar, mil cosas reservadas y le dije, te voy a empezar a mandar los documentos, los papeles sobre los cuales te estoy informando verbalmente, personalmente. Listo me dijo, mándamelos no más”.

Aquí se apura en aclarar que “no era mi tarea dar informes manufacturados o de tal tamaño, o de tal característica o con tal logo o sin tal logo. Ni yo soy un redactor de informe jurídico. Yo era asesor del gerente de SQM y usé toda la información y mucha de Avanza Chile, porque era la que representa a mi sector y daba la mejor idea de lo que estaba pasando en materia de políticas públicas”.

Dentro de algunos pasajes de la entrevista defendió sus trabajos a la minera no metálica y reiteró que fueron por trabajo y no para una campaña política: “Tengo derecho a asesorar en un objeto lícito a cualquier persona. Pero no hay autoridad aquí, ni el fiscal, que pueda decir que los servicios no se prestaron. Los únicos que puede decir que los servicios no se prestaron es SQM, y ellos están diciendo que los servicios se prestaron. Y lo dice por su gerente antiguo, que tendrá que decirlo, y el actual”.

En cuanto a las medidas cautelares que recibió ayer, eso es firma quincenal y arraigo nacional, aseguró que eso no es el tema de fondo, lo que está de fondo es “mi inocencia”, ya que “estoy absolutamente convencido de mi inocencia, y ahora, después de escuchar la formalización del fiscal, quedé más convencido que nunca de ella. Porque ahí lo que se plantea son hechos que nos son reales, no efectivos, y se hacen calificaciones jurídicas que no corresponden.

Sobre las boletas que emitió a Penta respondió que “lo que pasa es que yo me quedé en la mente con que era un aporte personal, de los socios como personas. Del propio Carlos Alberto, o de Bravo, no de la empresa. Nunca tuve el dolo de defraudar al fisco, ni de defraudar a nadie. El objeto era allegar platas para la campaña. Nunca supe lo que iban a hacer con la boleta seis meses después de que recibí la plata. Si la boleta se hubiese presentado como gastos, habría sido un retiro de socios, legalmente. Si se cometió algún delito tributario, no lo cometí yo, lo cometió la contabilidad de la empresa que presentó esto”.