Mineros A1

En un comienzo eran 73 mineros de la Mina Santa Ana, en Curanilahue, los que iniciaron las protestas por el no pago de sueldos y por los problemas presentados con sus imposiciones, introduciéndose a 450 metros bajo tierra.

Actualmente son 72, ya que uno de los trabajadores sufrió una descompensación durante esta mañana, que lo obligó a abandonar la movilización y ser trasladado al Hospital.

Durante este lunes los mineros movilizados radicalizaron la medida, cerrando todos los accesos al yacimiento y y no aceptando agua ni comida enviada desde la superficie.

Según el intendente del Biobío, Rodrigo Díaz, esta agudización de la huelga se debe a las declaraciones del empresario Rodrigo Danús a Diario El Sur, quien es sindicado como el dueño de la mina.

Danús aseguró que no tenía relación con el yacimiento, debido a que vendió sus acciones. Asimismo, indicó que el responsable de dicha problemática es el presidente del sindicato, Luis Chandía.

El intendente señaló que la decisión de los trabajadores de construir un castillo es por “el cansancio de las movilizaciones pero también las declaraciones desafortunadas de Danús en un diario de circulación regional”, según recogió SoyArauco.

Díaz explicó que se hizo un comité de emergencia y se instruyó al personal del hospital para que se refuerce el puesto que se encuentra en las afueras de la mina. Asimismo, pidió al gobernador que hable con las familias y a la Dirección del Trabajo para que converse con Chandía.

Cabe recordar que la Intendencia del Biobío y la Seremi de Minería interpuso un recurso de protección para los trabajadores.

La seremi de Minería, Victoria Fairña, señaló que “este recurso tiene como finalidad proteger la vida y la integridad física y psíquica de los trabajadores que se encuentran al interior de la mina, debido principalmente a que fueron abandonados a su suerte en la faena minera”, según consignó SoyArauco.