Kast relata los detalles de su detención en Cuba

“Mientras caminábamos llegaron una cien personas en vehículos y buses, que sin mediar diálogo alguno nos atacaron con golpes de puño y puntapiés, arrojándonos al suelo e inmovilizándonos, poniéndonos esposas y subiéndonos a un vehículo”, relata el diputado y presidente de Evópoli, quien aseguró que no descarta en un futuro irse a vivir a la isla.

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Cinco días atrás el diputado y presidente de Evópoli, Felipe Kast, fue detenido en Cuba mientras participaba de la habitual marcha de las Damas de Blanco. El hecho, generó opiniones dividas en Chile. Mientras uno acusaron violación de un derecho fundamental, otros expresaron que el exministro se expuso a algo que sabía podía pasar. En entrevista con La Segunda, el parlamentario ahonda en el episodio del domingo recién pasado.

“Estaba consciente del riesgo, pero siempre es difícil imaginarse. Mientras caminábamos llegaron una cien personas en vehículos y buses, que sin mediar diálogo alguno nos atacaron con golpes de puño y puntapiés, arrojándonos al suelo e inmovilizándonos, poniéndonos esposas y subiéndonos a un vehículo”, relata.

Al ser consultado sobre si hubo posibilidad de identificarse, responde que eso lo consiguió en el cuartel policial, lugar en donde pidieron hablar con el embajador.

En el intertanto, dice, “me preguntan cuántas veces había ido a Estados Unidos, con quién viajaba y con quién estaba alojando en La Habana. Sabían que estudié en Cuba y me preguntaron por mi familia”.

Asegura que fue el único detenido, y que querían sacarle información de personas que conocía en la capital de la isla.

Ya, de vuelta en Chile, dice que lo que le queda es la sensación amarga por el hecho de que, a su juicio, a algunos políticos de izquierda les molesta que haya gente de derecha que condena las violaciones a los derechos humanos, “tanto en Chile durante la dictadura militar como afuera. También es triste ver la tibieza del gobierno más allá de lo que hizo”.

Más allá de las polémicas en torno al hecho, Kast asegura que Cuba “es un pueblo al que quiero muro y admiro. No me extrañaría terminar un día viviendo en Cuba, porque es un país que me regaló mucho”.

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