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En unos días más Morrissey se presentará en el Parque O´Higgins y como cabecera del festival Primavera Fauna, antes concedió una entrevista al diario La Tercera donde aborda los conciertos, sus últimos problemas de salud y su estilo de vida. “Son shows especiales, porque son en Chile. Y eso para mí ya es suficiente. Siempre recuerdo mis presentaciones allá como muy emocionantes y felices. Y una vez que te vayas de estos conciertos, te van a dejar pensando y hablando mucho sobre ellos”, adelantó.

Pese a las dificultades que ha debido enfrentar en los últimos dos años, el cantante británico asegura que continúa con su vida igual que siempre: “mi vida no ha cambiado en lo absoluto”. Desde el 2013, ha enfrentado duros diagnósticos de salud: esófago de Barrett, una úlcera sangrante, la amenaza de tejidos cancerosos y una doble neumonía. Por eso ha cancelado casi cincuenta conciertos y despertado la preocupación de sus fans.

“Sí, perdí bastante cabello debido a algunas medicinas, pero jamás he llevado una vida calmada o estable, por lo que esperaba que un ritmo así me pasara la cuenta. Mi vida siempre ha sido caótica y viajo mucho, paso de hotel en hotel. ¿Paz? No tengo idea lo que es o dónde está”, dijo el británico.

Sobre el primer incidente en Lima que lo obligó a cancelar su gira por Chile, comentó: “Me comí un plato de pasta con tomates y estuve bajo estricta supervisión médica durante diez días. Fue terrible. Me tenía que recostar en el baño de dolor y estando en esa situación, gritaba. No podía entender lo que le estaba ocurriendo a mi cuerpo. Los que andaban conmigo estaban tremendamente asustados”.

Explica que actualmente se siente bien: “Hoy me siento bastante bien y he dejado de pensar en el cáncer. Todos tenemos un cáncer dentro nuestro y, claro, es sólo un asunto de si decide o no atacarnos” y descartó que haya pensando en bajar el ritmo de las giras. “No me siento cansado de los shows, ya que se ponen cada vez mejor. Son los viajes, el aire acondicionado y la comida extraña lo que te ataca el sistema nervioso. Nuestros sistemas no fueron hechos para estar expuestos de forma persistente a diferentes ambientes tan peligrosos”.

Sobre los fuertes lazos que mantiene con su fans, Morrisey sostuvo: “Yo soy una persona muy abierta, lo que me hace interesante para algunas personas, y a su vez, peligroso para otras. Por ejemplo, en la cultura británica, la gente ya ni siquiera está pensando. Y creo que las estrellas del pop ya no existen. Lo que sí tenemos son estrellas del marketing. Hoy es imposible que una banda de bajo perfil llegue sorpresivamente a los rankings. Todo este éxito está comprado y controlado por las marcas. El resultado es que impera una castración mental”.

Para su presentación en el primavera fauna, el ídolo británico y ferviente animalista, exigió que se venda solo comida vegetariana.
“Me encantó cuando supe que ellos habían accedido. Los animales necesitan nuestra ayuda de manera urgente. Ellos necesitan justicia y quieren vivir su propia vida. Ellos son asesinados porque no pueden hablar nuestro idioma. Comer carne es una forma de racismo”.

Relativo a su último disco, comentó: “Esta vez me sentía muy motivado por la Primavera Árabe y por la forma en que la gente se estaba enfrentando a los gobiernos corruptos. Internet ha alterado el clima moral del mundo y eso es algo muy bueno. Ya no estamos dispuestos a seguir una vida encadenados. ¿Por qué deberíamos estarlo? Además, este disco es mucho mejor que los que he hecho anteriormente. Una canción como Smiler with knife está tan llena de significado para mí que incluso no soy capaz de cantarla”.

Por último, se refirió a la crisis de los inmigrantes en Europa: “A estas alturas, creo que nadie se hace cargo de nadie. La seguridad no existe. Pero entiendo la postura de los migrantes, porque le están diciendo al mundo que ellos se oponen a mantenerse impávidos por el resto de sus vidas, mientras la basura blanca del jet set sigue manejando al planeta. La pobreza mundial ha sido específicamente diseñada, no es un accidente. Eso es lo que los migrantes están diciendo: queremos lo que ustedes tienen”.