hollande EFE

Con frases del tipo “Francia está en guerra”, el presidente galo, François Hollande, profirió un duro discurso a propósito de los atentados que cobraron la vida de 129 personas el viernes pasado en París.

Según el gobernante, esos ataques fueron “planificados en Siria, organizados en Bélgica y perpetrados en nuestros suelo, con complicidades en Francia”.

Dando luces, o más bien certezas, del accionar de su país tras los episodios que remecieron a Occidente, Hollande advirtió que Francia “ha triunfado ante adversarios mucho más temibles que estos cobardes asesinos”.

En ese mismo tono amenazador, el presidente galo aseguró que “no busca contener al Estado Islámico sino destruirlo”.

Por ese motivo es que indicó que los ataques aéreos no cesarán.

“En esta guerra que comenzó unos años atrás, todos somos conscientes de que necesitamos tiempo, paciencia y dureza para pelear”, agregó.

En lo referente al país que dirige, adelantó que pidió hoy a diputados y senadores que prologuen el estado de emergencia durante tres meses para poder luchar contra el terrorismo, así como la reforma de la ley que lo regula, que data de 1955.

Respecto del plano externo, anunció que “en los próximos días” se reunirá con los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Vladímir Putin, con el objetivo de crear una sola coalición internacional contra el Estado Islámico (EI).

“Tenemos que unir las fuerzas de todas las partes que luchan contra el Estado Islámico en el marco de una gran coalición”.

Asimismo, dijo pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar una resolución contra el Estado Islámico (EI).