universidad del mar

La justicia chilena ordenó la indemnización de todos los alumnos vinculados a la Universidad del Mar al momento del anuncio del primer cierre del establecimiento de educación superior en 2012, consigna El Mercurio de Valparaíso.

Este medio cita que la resolución del Tercer Juzgado Civil de Viña del Mar se produce luego de la demanda colectiva que interpuso el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) ese mismo año.

En concreto, el fallo implica el pago de arriendo, aranceles, matrículas y transporte a unos 20 mil estudiantes.

El Mercurio de Valparaíso reseña que el Sernac tomó cartas en el asunto exactamente el 23 de octubre de 2012, y luego de que el exrector, Raúl Urrutia, revelara los negocios de acometían los controladores del plantel privado.

En un principio, la U. del Mar se iba a cerrar a fines de 2015, pero finalmente se determinó la clausura para 2018.

En medio de ese proceso, el establecimiento se declaró que quiebra y pasó a ser administrado por el síndico, Cristián Herrera.

En octubre del año pasado, esta misma persona había confirmado que los alumnos morosos, en medio de la incertidumbre de su situación académica,  fueron ingresados a Dicom.

Tras la sentencia de la justicia, la indemnización agrupa a los estudiantes en cuatro categorías diferentes, que comprenden alumnos egresados, reubicados, otros que no pudieron serlo, y quienes perdieron todos loa años de estudio.

El síndico Herrera, ya apeló a la resolución, argumentando que los acreedores del plantel – a quienes representa – están “tanto o quizás más afectados que los alumnos de la casa de estudios tantas veces señalada”.

Para el ex presidente de la Federación del plantel en su casa central, Raúl Soto, el pronunciamiento de la justicia genera un triunfo no esperado.

“Es positiva para los estudiantes que se vieron afectados por la crisis de la Universidad del Mar. Fuimos nosotros los afectados y la Universidad del Mar debiera hacerse cargo de todo lo que vivimos todo este tiempo. Lo malo es darse cuenta de cómo se sigue viendo la educación en Chile, porque esto ratifica que la universidad es un retail, nosotros sus clientes y la educación un bien de consumo”.

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