Los pasajes más destacados de la Cuenta Pública de la Presidenta Bachelet

En su penúltima rendición pública ante el país, la Presidenta Bachelet se centró en destacar los avances de su gobierno en materia de reformas programáticas y sostuvo que la obra gruesa de su mandato comienza a concluir. También puso el acento en el crecimiento económico e invitó a no marginarse del proceso constituyente. A diferencia de años anteriores, el discurso no estuvo marcado por grandes anuncios. Acá, revisamos sus frases más destacadas.

bachelet

Aquí, un extracto de las frases más destacadas que dejó la penúltima cuenta pública de la Presidenta Michelle Bachelet, que sin grandes anuncios, se centró en repasar los avances alcanzados en sus dos años de gobierno, destacando que la obra gruesa de las reformas ya está implementada. También la mandataria llamó a no marginarse del proceso constituyente y puso énfasis en el crecimiento económico, así como en el combate a la corrupción.

Voy a mostrarles lo que hemos hecho y lo que haremos. No quiero centrarme en cifras y más cifras. Estamos a mitad de mi Gobierno, y lo que quiero es poner nuestras acciones en perspectiva histórica.

En las últimas décadas, después de recuperar la democracia, hemos construido un país con rostro nuevo. Un país que defiende los derechos humanos, con ciudadanos más conscientes y empoderados, con mayor prosperidad, oportunidades y protección social, con más diversidad cultural, integrado y valorado en el mundo.

Durante demasiados años la productividad ha estado estancada y nuestra economía se ha centrado en unas pocas materias primas; nuestro sistema político no se adaptó a las mayores exigencias de los ciudadanos y permitió malas prácticas; la educación de calidad era sólo para los que podían pagarla; el Estado ha sido lento para actuar y los mercados han sido poco transparentes y poco competitivos.

Sobre todo, hemos sido un país muy desigual, con mucha discriminación, con prejuicios hacia las mujeres y poca tolerancia a la diferencia, donde la desconfianza se ha instalado como problema crítico.

Escuché y comprendo la urgencia de las demandas y aspiraciones de los chilenos y de las chilenas. Quieren que haya más crecimiento económico y que sus frutos se distribuyan mejor, sin privilegios. Quieren que se terminen los abusos y las malas prácticas de algunos empresarios. Quieren sacar de raíz la corrupción, el cohecho y el poder del dinero del sistema político. Quieren que sean el mérito y los esfuerzos los que decidan las oportunidades y no el origen familiar o los pitutos.

Debo señalar también que ha habido resistencia a los cambios. Algunos no ven que hay que cerrar la grieta social que se ha formado en nuestro país.Entiendo a los que sienten temor frente a los cambios, es normal. Es cierto que la desaceleración de nuestra economía y la pérdida de confianza en la política traen incertidumbres.Pero este no es un argumento para paralizarse: si no hacemos los cambios todos juntos y ahora, las tensiones y obstáculos crecerán.

Con hechos reales, ya empieza a concluirse lo que podríamos llamar la “obra gruesa” de nuestras reformas. Hemos llevado a cabo aquel conjunto de iniciativas que son la base para seguir avanzando, las que permiten superar los obstáculos más importantes, y las que tienen a la larga un impacto positivo y duradero sobre la vida de los chilenos y chilenas.

Obra gruesa es la reforma tributaria, la expansión de la cobertura preescolar y el inicio de la gratuidad e inclusión en educación, la carrera docente, las iniciativas para mejorar la productividad de nuestra economía, el fin del binominal y la partida del proceso constituyente, las nuevas reglas del juego para una política y unos negocios más transparentes y sin abusos, el reconocimiento a nuestras diversidades.

Debemos tomarnos muy en serio el crecimiento económico. De ello depende que haya más y mejores empleos, más prosperidad, que podamos ampliar nuestros derechos y oportunidades.Sin crecimiento sostenido el progreso social termina siendo una ilusión.

Nuestra economía enfrenta retos que son más profundos que una mala racha pasajera en los precios del cobre. Pero la bonanza minera los ocultó. O dicho en forma más clara, algunos prefirieron no ver lo que se estaba incubando.No podemos seguir haciendo más de lo mismo para pasar a una nueva etapa de desarrollo. Ni siquiera para sostener lo alcanzado hasta aquí. Como Presidenta, sé que en el corto plazo nuestro esfuerzo debe estar puesto en generar empleos de calidad, porque el bienestar de las familias está primero.

Los líderes recuperan la confianza de los ciudadanos cuando son enfáticos en rechazar la corrupción, las malas prácticas y, en particular, cuando ciñen su comportamiento a los más altos estándares éticos. La ciudadanía ha conocido hechos graves y no podemos minimizarlos con la excusa de que todos lo hacían. La justicia debe hacer su trabajo.

Hemos hecho una invitación a participar del proceso constituyente (…) Quien se margina no sólo se queda abajo del carro de la historia chilena, sino que le resta valor a sus ideas. La democracia chilena no es inmune a la fatiga ni a las malas prácticas, pero hemos mostrado que tenemos las herramientas para rediseñar las instituciones, ponerlas a tono con los tiempos, hacerlas más transparentes y representativas, y poner atajo a quienes quieren hacer trampa.

Los principales anuncios: Del Ministerio de Ciencia y Tecnología a la construcción de hospitales – The Clinic Online

The Clinic Newsletter
Comentarios