Papa Efe
Ya está en poder del magistrado Juan Manuel Muñoz la respuesta que envió el Papa Francisco al exhorto en que la justicia chilena, tras la aprobación de la Primera Sala de la Corte Suprema, solicitó acceder a la investigación eclesiástica contra el obispo de la ciudad de Osorno, Juan Barros, quien ha sido cuestionado por su presunto encubrimiento de abusos sexuales cometidos durante décadas por el sacerdote Fernando Karadima.

Según confirmó The Clinic Online, Guzmán ya recibió la contestación de parte del Vaticano respecto de esta petición en que se requirió, en lo específico, copia “íntegra y fidedigna” de los antecedentes que manejaba el Papa cuando en un video -que se grabó a mediados de 2015, pero que fue emitido en octubre por Mega-, el pontífice defendió a Barros y afirmó que las imputaciones en contra del sacerdote fueron “armadas” por los “zurdos”.

“La única acusación que hubo contra ese obispo fue desacreditada por la corte judicial (…) la Iglesia perdió la libertad dejándose llenar la cabeza por políticos, juzgando a un obispo sin ninguna prueba después de 20 años de ser obispo”, dijo en esa ocasión el prelado, que acotó que la ciudad de Osorno, es “tonta” por no abrir “su corazón a lo que Dios dice”. También apuntó a que los creyentes, reticentes a ser conducidos por Barros, se estaban dejando llevar por “macanas que dice toda esa gente”.

Barros fue uno de los sacerdotes más cercanos a Karadima, a quien hoy Providencia le quitó la calidad de hijo ilustre. El expárroco de El Bosque, además, fue considerado en febrero de 2011 por el Vaticano culpable de cometer abusos sexuales y condenado, por ello, a una vida de oración y penitencia.

En paralelo, en tribunales se corroboró que Karadima cometió abusos contra cuatro feligreses entre 1981 y 1995, cuando tres de ellos (James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo) eran menores de edad y hoy continúa en marcha un juicio civil de la víctimas contra el Arzobispado por el presunto encubrimiento de los hechos.