INBA

A través de su principal espacio editorial de este lunes, El Mercurio advierte, ante lo visto la semana pasada en la toma del Internado Nacional Barros Arana (INBA), que hay un  nocivo impacto en este tipo de movilizaciones.

El medio que pertenece a la familia Edwards habla del “terremoto de salvajismo que azotó a la institución durante la toma protagonizada por sectores del alumnado”.

Ante ellos, recuerda que ha habido un “rechazo transversal de los ex alumnos, apoderados, profesores y estudiantes”, el cual “ha sido acompañado de demandas judiciales por parte de las autoridades”.

“La presidenta del Centro de Padres del INBA interpeló a los apoderados por su falta de compromiso e incapacidad para poner límites a los jóvenes. Por su parte, los profesores rechazaron la escalada de violencia que ha afectado a las movilizaciones estudiantiles, mientras que los alumnos han prometido recabar fondos y organizar actividades de reparación”, se lee en el artículo.

El Mercurio sostiene que “desde que comenzara el llamado movimiento estudiantil -hace ya una década- se ha extendido la práctica de la ocupación de los establecimientos, situación que deriva en prolongadas interrupciones de la actividad académica y pérdidas cuantiosas de recursos”.

El editorial afirma al respecto que hay un “efecto nocivo”, pues las continuas tomas atentan contra “el normal curso de la vida escolar, causando vacíos irrecuperables en la formación académica de los jóvenes”.

“Las comunidades escolares demandan una acción decidida de la autoridad en contra de las continuas interrupciones del proceso académico, cuyos efectos nocivos afectan a todos los estudiantes. La participación estudiantil en los grandes temas nacionales es deseable, pero ello no puede implicar la vulneración del derecho a la educación, menos aun cuando se reclama calidad educativa”, cierra.