maradona

“Ganamos. Si no ganamos… si no ganamos que no vuelvan”.

La frase es de Diego Maradona y resume indesmentiblemente el sentir de un pueblo futbolizado en extremo, acostumbrado a ganar, pero con una historia reciente de 23 años de lamentos.

Por es que para la Argentina de Lionel Messi la final de la Copa América Centenario ante Chile el próximo domingo en Nueva York es un partido de vida o muerte, acaso con una urgencia y una presión mayor que la de la Roja.

“La final más pesada y es campeón o nada”, se lee en Clarín, medio que recoge una entrevista al DT albiceleste, Gerardo Martino, el mismo que el año pasado debió conformarse con el segundo lugar en Santiago.

“Es siempre lo mismo. Es un tema recurrente. Hay un buen rendimiento, se abren todas las expectativas, pero falta un partido. Y lo que tenemos que hacer es ganarlo. Para cambiar esto tenemos que ganarlo. No queda otra. Ojalá yo esté equivocado. No quiero tener razón”, dijo el técnico.

En una línea similar, asumiendo la urgencia de la ocasión, el volante Eber Banega, expresó: “Tres finales seguidas no se juegan todos los días. Hace tiempo venimos peléandola para ganar un título y es la última oportunidad. Falta mucho para la Copa del Mundo (de Rusia 2018). Por nuestra cabeza, desde que terminó la Copa América anterior, la mentalidad era buscarlo otra vez“.

“Nos falta el último pasito para que de una vez por todas se cumpla un objetivo al 100% y Dios quiera que sea el puntapié inicial para lo que viene. Sería un lindo empujón anímico”, dijo por su parte el arquero Sergio “chiquito” Romero.