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El economista de Harvard, Ricardo Hausmann, escribió hace un día atrás en su cuenta de Twitter “¿Por qué Chile no crece? Porque está lleno de chilenos”.

Si bien la frase puede parecer crítica y provocadora, el venezolano la situó para dar a conocer una columna, escrita de puño y letra, en donde habla de la importancia de la inmigración en el crecimiento de un país.

“Proyectar los problemas de una sociedad sobre chivos expiatorios extranjeros es una táctica política muy antigua. Sin embargo, resulta sorprendente el grado en que la hostilidad hacia la inmigración va en contra de la evidencia de lo beneficiosas que son sus consecuencias”, escribe a propósito de la candidatura de Donald Trump en Estados Unidos, quien ha sincerado que quiere cerrarle la puerta de entrada a los latinos.

La alusión a Chile es porque, según afirma, que “es cuatro veces más probable que inmigrantes de países no vecinos sean emprendedores de que lo sean los nacidos en el país”.

“Consideremos a Chile, el país más rico y discutiblemente de mayor éxito de América Latina, al cual le gusta compararse con Australia, Nueva Zelanda y Canadá, países bien administrados y que poseen abundantes recursos naturales. Pero en este momento Chile se encuentra estancado: se está quedando atrás con respecto a países más ricos y le está resultando difícil diversificar su economía”, agrega.

Apunta que mientras Chile estudia el porqué de este estancamiento, afirma que “le sería beneficioso compararse con sus modelos en términos de la proporción de población nacida en el extranjero. En Chile, es menos del 2%. En Australia, Nueva Zelanda y Canadá, es el 27%, el 28% y el 20%, respectivamente, lo que obedece en parte a que estos países cuentan con políticas activistas respecto de la inmigración”.

“La falta de inmigrantes en Chile puede explicar parcialmente la escasez de emprendimiento, innovación y diversificación. Los pocos coreanos a quienes se les permitió la entrada, contribuyeron a revivir la industria textil chilena”, redondea.