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Negocios

18 de Mayo de 2026

Ad portas del Ipom de junio: Economistas ajustan a la baja proyecciones de crecimiento tras caída de 0,5% en el PIB del primer trimestre

Los expertos consultados pronostican que el crecimiento se situará entre 1,7% a 2,3%, dentro de la última proyección del Banco Central en el IPOM de marzo (1,5% - 2,5%). En cuanto a la inflación, los economistas apuestan por una variación de 4,5% hacia la mitad del año.

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El peor trimestre desde la crisis subprime. Así calificó el ministro de Hacienda Jorge Quiroz la última entrega del informe de Cuentas Nacionales del Banco Central que confirmaron que el año partió en rojo, con una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,5%.

La baja es más profunda de lo que el mercado esperaba y también, de lo que preliminarmente se había anticipado tras conocer los Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) entre enero y marzo que daban cuenta de una variación de -0,3%.

Confirmado un débil primer trimestre, los analistas consultados por The Clinic anticiparon que posiblemente el Central tendría que ajustar sus estimaciones de crecimiento en el Informe de Política Monetaria (Ipom) que presentará en junio. Sus perspectivas fluctúan entre 1,7% y 2,3%.

El economista jefe de Credicorp, Samuel Carrasco, señaló que espera que el Banco Central ajuste su proyección de crecimiento para este año a un rango 1,25% – 2%. “Esto se debe a un débil inicio de año, un segundo trimestre que enfrentará altas bases de comparación en minería, agricultura y pesca, y un escenario externo más incierto, con precios del petróleo altos que presionan la inflación y afectan el ingreso de los hogares. En este contexto, ajustamos nuestra proyección de crecimiento para 2026 a 1,7%”, indicó.

Sus estimaciones apuntan un crecimiento en el segundo trimestre levemente sobre 1%.

En Estudios Renta4 también advierten un ajuste en sus proyecciones. “Estimamos que, si la economía crece 2,5% en cada uno de los trimestres que vienen, y teniendo en cuenta que la economía decreció un 0,5% en el primer trimestre de este año, entonces el PIB crecería sólo un 1,8% en 2026”, agregó el gerente de estudios de la corredora, Guillermo Araya.

“En caso de que el Gobierno consiga ir materializando el ajuste propuesto por el ministerio de Hacienda de 3% en el presupuesto, es más probable que tengamos una economía que no registre los crecimientos esperados y que esto afecte no sólo el Gasto de Gobierno, sino que también el gasto en consumo de los hogares, lo que presionaría a la baja el crecimiento en los PIB del resto del año”, argumentó Araya.

Mientras que desde Inversiones Security de BICE explican que las últimas cifras revelan la exposición de la economía local a eventos puntuales de oferta que afectan las cifras de actividad, lo que disminuyó las exportaciones de manera potencialmente transitoria. “La demanda interna crece cercana a su potencial, por lo que, al analizar el dinamismo de la economía como un todo, señala que esta sigue resiliente, especialmente el consumo de los hogares en servicios y la inversión en maquinaria y equipo”, añadieron desde la compañía.

En términos de perspectivas, señalan que este año cerraría con mejores cifras para la inversión en el segundo semestre, a medida que se mantenga una mayor agilidad en la aprobación de nuevos proyectos y el avance de la reforma del Gobierno. Estiman que el Producto Interno Bruto (PIB) en el año 2026 anotaría un crecimiento de 2,3%.

Por su parte, el decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, Rodrigo Montero, señaló la complejidad de que se cumpla el crecimiento estimado por el BC entre 1,5 y 2% debido al débil inicio de año. “Este débil desempeño ha estado fuertemente influenciado por factores de oferta y, en gran medida, por un sector exportador que pierde tracción debido al menor dinamismo global, las tensiones geopolíticas y los conflictos arancelarios externos. Bajo este escenario, la meta de crecimiento del 2% proyectada por el instituto emisor se vuelve un objetivo sumamente ambicioso y cuesta arriba, especialmente considerando la alta volatilidad internacional”.

Remarcó que si bien el elevado precio del cobre entrega un respiro, persisten riesgos globales latentes y un precio del petróleo que se mantiene alto, “factores que perfectamente podrían enrarecer aún más el panorama externo en los próximos meses. La realidad describe a una economía profundamente deprimida y con señales de estancamiento. Para complicar el panorama, la inflación ha vuelto a repuntar hasta ubicarse en un 4%, superando nuevamente el rango meta del Banco Central tras haber estado alineada con el objetivo por apenas un par de meses”.

Inflación cerca del 4,5%

El académico de la Universidad Autónoma explicó que una inflación cercana al 4% y superando nuevamente el rango meta del Banco Central (de 3%), complica el panorama de la economía. “Esta combinación de bajo crecimiento y presiones inflacionarias reduce significativamente el margen de acción de la política económica. El escenario más probable para el resto de 2026 es que la tasa de política monetaria se mantenga estable, alejando la posibilidad de nuevas rebajas que ayuden a reactivar el consumo”, expresó.

Sobre el aumento sostenido de los precios, Carrasco de Credicorp dijo que espera que para mitad de año, la inflación se sitúe en torno a 4,5%.

Para Araya de Estudios Renta 4, “en ese escenario, donde se avizora un menor crecimiento que el estimado a principio de año, el Banco Central podría estar tentado en bajar la TPM desde su actual nivel de 4,5% para impulsar un mayor consumo interno y reactivar la economía. Sin embargo, debemos tener en cuenta que, según nuestras estimaciones, en mayo el IPC registraría un alza de 0,4%, mientras que en junio subiría un 0,2%, principalmente por efectos de segunda vuelta asociados al alza de la UF”.

Y por lo tanto, de verificarse lo estimado, Araya alerta que la inflación alcanzaría un peak de 4,8% en junio, lo que bajaría las probabilidades de que el ente emisor pueda bajar la TPM. “Asimismo, estimamos que la inflación cerraría 2026 en 4,5%. De ser así, el Banco Central debería mantener la TPM durante todo este año 2026. Dicho lo anterior, el margen de maniobra por parte del Banco Central, para ser un factor de reactivación de la economía, lo descartamos por el momento”, señaló.

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