El extraño caso del desaparecido economista Rafael Garay

A mediados de junio de este año, el economista y ex miembro de “Felices y forrados” sacudió las redes sociales al dar conocer que padecía un cáncer, un tumor instalado en la cabeza, que ya había comenzado a hacer estragos en su salud. Dos meses más tarde, en una entrevista con La Segunda, Rafael Garay afirmó que “seguí un tratamiento de un año en Japón y falló. Ahora fui a Francia, estuve dos semanas hospitalizado en el centro europeo del cáncer Gustavo Roussy, y fueron bien claros. Me dijeron que diera la pelea, pero que ordenara mi patrimonio y dejara instrucciones claras si no quería ser conectado a un respirador o ese tipo de cosas”. Transcurridos más de 30 días desde entonces, el experto en economía vuelve a hacer noticia tras estar desaparecido hace más de una semana. En un principio se dijo que había partido a Francia a someterse a quimioterapia. Desde el centro de salud en cuestión, negaron que hubiese ingresado como paciente. Mientras tanto, la PDI confirmó que durante los últimos días pasó por cuatro países.

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“Este es un comentario muy duro para mí, amigos. Hace un tiempo atrás me fue detectado un glioblastoma. Esto es un tumor, una suerte de cáncer cerebral. Era asintomático hasta ahora en que he decidido hacerlo público, porque ya tengo muchos síntomas”.

Así contaba el economista Rafael Garay, más de tres meses atrás, que padecía una enfermedad, aparentemente de proporciones terminales. Tras el impacto del testimonio dado a conocer a través de su cuenta de Facebook, el ex “Felices y forrados”concedía el 5 de agosto una entrevista a La Segunda en donde ahondaba sobre las repercusiones de su tumor. “Seguí un tratamiento de un año en Japón y falló. Ahora fui a Francia, estuve dos semanas hospitalizado en el centro europeo del cáncer Gustavo Roussy, y fueron bien claros. Me dijeron que diera la pelea, pero que ordenara mi patrimonio y dejara instrucciones claras si no quería ser conectado a un respirador o ese tipo de cosas”.

Al vespertino, Garay además le hablaría de plazos, de que por ejemplo octubre sería quizás tarde para reencontrarse con su maestro de artes marciales. “Mi maestro Takashi Azuma no lo quiere aceptar. Cuando se enteró, me dio una sola instrucción: Don’t die (no mueras). Le respondí que lamentablemente no podré obedecerle, porque no depende de mí” (…) ahora me escribió y me dijo que en octubre vendría a Chile. Le respondí ‘sensei, octubre será tarde’. Y probablemente lo será”.

Cuando ya transcurrieron más de dos meses de aquel relato, Garay volvió a hacer noticia por estos días, luego de que su familia y su abogado, Angel Valencia, interpusieran sendas denuncias por presunta desgracia, esto tras perder contacto con él desde hace más de una semana.

El economista supuestamente había partido a Francia el 4 de septiembre para someterse a un tratamiento de quimioterapia en la clínica Gustavo Roussy. La vuelta estaba programada para el 14 de este mes, día desde el que se le perdió la pista.

Hasta este último miércoles, el asunto se centraba en que, dadas sus condiciones de salud, Garay podía haberse visto imposibilitado de comunicarse con su círculo íntimo (se sabe de lo agresivo de la quimioterapia). Sin embargo, este jueves aparecieron nuevos antecedentes en torno al caso, los cuales podrían dar luces de un presunto vuelco.

Lo primero que trascendió (según emol y La Tercera) es que Garay no viajó hasta Francia para quedarse allí, sino que ocupó una terminal aérea del país galo para conectar con su destino final: Tailandia.

Además, el diario de Copesa se comunicó directamente con el centro del cáncer donde el economista dijo a La Segunda haberse tratado. Desde el lugar, la secretaria respondió al teléfono: “Lo siento, no hay ningún paciente con ese nombre”.

Ante la posibilidad de que hubiese estado antes en, zanjó tajante: “debería aparecer en la pantalla”.

“La última vez que hablamos si mal no recuerdo fue el 10 de septiembre, estaba en la clínica porque de fondo se escuchaban instrumentales”, dijo a LUN, el periodista Iván Núñez, quien se reconoce como amigo de Garay.

Además de los hechos expuestos, pasado el mediodía de este jueves un nuevo antecedente vino a enrarecer aún más la situación respecto de la desaparición de Garay.

Resulta que, según T13.cl, durante esta misma jornada el experto en temas económicos se había dirigido hasta el consulado chileno en Bucarest, Rumania, a fin de pedir un certificado de soltería.

Minutos más tarde, la propia Cancillería chilena confirmaría el hecho.

“Revisado el Sistema de Atención Consular, el Ministerio de Relaciones Exteriores informa que existe constancia que el señor Garay acudió en el día de ayer (miércoles) a realizar un trámite en la Sección Consular de Chile en Bucarest, Rumania”, se lee en texto emanado desde RR.EE.

Como el paño para cortar parece ser más largo de lo pensado, luego de que la Cancillería ratificara la visita a la tierras del Vlad “El empalador”, la PDI -cita La Tercera- confirmó que en los últimos días Garay estuvo en cuatro países: Francia, Tailandia, Holanda y Rumania.

Esta información fue confirmada por el subprefecto de la Interpol de la PDI, Ricardo Quiroz.

A la espera de saber más antecedentes tanto del paradero como del estado de salud del ex “Felices y Forrados”, el funcionario policial precisó que se emitió “una alerta amarilla por una persona desaparecida”, y además aclaró que por lo pronto, Garay “no tiene ningún encargo judicial”.

 

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