Como una “derrota dura e inobjetable, que dejó a la centroderecha en una posición expectante y al oficialismo al borde del precipicio” analiza Max Colodro el escenario tras la elección municipal de este último domingo.

Para el analista, “contra todos los pronósticos gubernamentales, Chile Vamos obtuvo al final más votos en alcaldes y en concejales, así como también un mayor porcentaje de población gobernada por autoridades del sector. A su vez, la Nueva Mayoría perdió las principales disputas emblemáticas de la Región Metropolitana, entre ellas, Santiago, Providencia, Maipú y La Reina. En paralelo, RN y la UDI se mantuvieron al frente como las colectividades más votadas, en un escenario global donde la abstención se alzó sobre un preocupante 65%”.

En síntesis, sostiene que “el gobierno y la Nueva Mayoría fueron, sin duda, los grandes derrotados de la jornada, un día negro que se vio reflejado en el abatido semblante con que el ex Presidente Ricardo Lagos decidió ser el primero en salir a reconocer el fracaso. Un gesto que, de algún modo, resumió la proyección política de los números plasmados en las urnas y, sobre los cuales, se deberá empezar ahora a intentar recomponer un proyecto, una coalición y un estado de ánimo para encarar los desafíos que se inician, precisamente, a partir de estos resultados. Ricardo Lagos puso el rostro a una derrota en el mismo instante en que el ex Presidente Piñera vestía con su sonrisa la victoria de su coalición; dos gestos que fueron la simbología profunda de las condiciones en que los principales bloques políticos comenzarán a desplegarse hacia las elecciones presidencial y parlamentaria del próximo año”.

Como era de esperar, el escrito comenzó rápidamente a generar reacciones, algunas de las cuales dejamos a continuación.