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Los ex presidentes Sebastián Piñera y Ricardo Lagos hicieron su análisis sobre el nuevo escenario que supone el triunfo de Donald Trump en las elecciones del pasado martes en Estados Unidos. Mientras que Lagos se mostró preocupado por el clima de incertidumbre en temas relativos a las relaciones internacionales, Piñera aseguró que el programa del magnate no debiera afectar negativamente a Chile.

Todos somos mexicanos

“El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, abre más incógnitas que certezas. Si bien su triunfo no está en duda, no es una buena noticia para el mundo y menos para América Latina y el Caribe”, abrió el ex presidente Ricardo Lagos.

Para él,el proteccionismo que impulsa el discurso de Trump es una de las principales preocupaciones en este nuevo escenario. “Barack Obama abrió un camino de integración continental, derrumbando muros y distancias históricas, lo que se consolidó con la apertura de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, luego de 54 años sin vínculo diplomático, y facilitando el intercambio económico y humano. Y justamente lo que esperábamos como región era que su sucesor en la Casa Blanca continuara esta política colaborativa y un diálogo abierto. Sin embargo, el ahora Presidente electo Donald Trump ha construido un relato totalmente antagónico, llegando a cuestionar incluso la legislación internacional, comenzando por la carta de las Naciones Unidas. Pese a que en su discurso de triunfo señaló que tratará de una manera “justa, sin hostilidades ni conflictos” al resto de las naciones, fue enfático en que pondrá “los intereses de Estados Unidos primero”, y revisará todos los tratados internacionales a los que suscribe, priorizando los intereses nacionales y apuntando a una política proteccionista que busca una preemimnencia económica mundial y que podría transformarse también en una militar”, sostuvo.

“Para América Latina y el Caribe, que predomine la intención de fuerza por sobre las reglas ya acordadas es algo grave y peligroso. Es un golpe a los valores sobre los que hemos construido nuestras democracias y con los que nos hemos insertado en el mundo”, agregó.

Por lo anterior, Lagos apuntó a que “en el caso de un país pequeño como Chile, debemos reaccionar unidos en torno a lo que siempre ha sido nuestra política exterior, y exigir el respeto hacia las reglas teniendo en claro cuáles serán las posturas frente a un mundo que, de pronto, se convierte en un lugar riesgoso e impredecible”.

“Alcemos la voz con fuerza contra el proteccionismo que nos llevará al estancamiento, y defendamos con firmeza el respeto al Trata de Libre Comercio que tenemos con Estados Unidos”, subrayó.

Respecto de la construcción de un muro que separe Estados Unidos de México para frenar el paso ilegal de inmigrantes, Lagos propuso “que lideremos una cumbre de países latinoamericanos para impedir su materialización y protestar contra él porque nos afecta a todos. Debemos decir con fuerza y claridad que, para estos efectos, todos somos mexicanos. Nuestra propuesta debe ser superadora, extendiendo puentes que aseguren el respeto por la dignidad de todos, sin excepción”.

El ex mandatario, además alertó sobre la postura de Trump sobre el cambio climático y aseguró que la exclusión de Estados Unidos de los acuerdos de París podrían poner en riesgo el objetivo de bajar 1,5 grados de temperatura mundial en el 2020, “siendo uno de los países más contaminantes del mundo, la desregulación de emisores deteriorará la calidad ambiental de la Tierra y de nuestras posibilidades de superviviencia como especie”, argumentó.

De candidato a Presidente

Por su parte, Sebastián Piñera analizó las razones por las que el candidato republicano ganó las elecciones y aseguró que su programa de gobierno no debiese impactar negativamente ni a América Latina ni a Chile.

“El martes pasado terminó una de las peores campañas presidenciales que haya vivido Estados Unidos, la principal democracia del mundo, en toda su historia. Una campaña que mostró los aspectos más oscuros de la política americana. Los candidatos Trump y Clinto, lejos de resaltar sus propias virtudes y fortalezas, se dedicaron en forma brutal a atacarse y descalificarse mutuamente, incluyendo a los partidarios de sus oponentes. Los tres debates presidenciales fueron una verdadera vergüenza para espíritu de enseñanza de los padres fundadores de la gran nación del norte. Ambos partidos quedaron profundamente divididos. Los republicanos, tensionados por sus exremos más fundamentalistas y populistas, y los demócratas, entre el socialismo de Bernie Sanders y el legado del presidente Barack Obama”, abrió el ex mandatario.

“Pero lo más grave es la división que cruza al pueblo norteamericano y que se manifestó en la inusitada virulencia observada en la campaña y en las inéditas protesta contra el presidente electo. Recuerdo cuando el presidente Obama, durante su visita a Chile en 2011, me compartió su gran preocupación por este ambiente de polarización social, reflejado en la creciente irracionalidad del debate entre demócratas y republicanos en el Congreso”, agregó.

Para Piñera lo importante ahora no es tanto lo que diga Trump, sino más bien lo que haga. “No cabe duda de que significó un cierto alivio escuchar las palabras de Donald Trum después de su victoria, llamando a la unidad de todos sus compatriotas y a la colaboración con el resto del mundo. Espero que el futuro presidente Trump sea mejor que el ex candidato Trump. Como candidato, lo importante era lo que decía. Como presidente lo importante será lo que diga y lo que haga”, sostuvo.

Piñera se preguntó ¿Por qué ganó Trump?: “Los factores son múltiples y diversos: Trump supo explitar los temores y resentimientos más profundos de muchos norteamericanos sobre Estados Unidos. La inmigración ilegal, la globalización y los tratados de libre comercio, que sienten como una amenaza a su cultura y puestos de trabajo; el débil crecimiento de la economía americana tras la crisis subprime; la inseguridad ciudadana; la amenaza del terrorismo; la debilidad del aparato militar; la injusta repartición del costo de la seguridad mundial; el hastío con el establishment político tradiciona, entre otros factores. A ello hay que agregar que sus propias debilidades como candidato se vieron compensadas, en parte, por la debilidades de su oponente”.

“Salvo en lo referente a la inmigración, que afecta no tanto a México, país que completó 6 años con inmigración neta negativa hacia Estados Unidos, sino principalmente a Centroamérica, y al proteccionismo, que sí afecta principalmente a México, país en que el 80% de sus exportaciones van a Estados Unidos, el programa de Trump no debiese impacta negativamente a América Latina y menos a Chile, que puede esperar normalidad en el funcionamiento de su TLC y su programa de Visa Waiver y su amplio y diverso espectro de colaboración con el país del norte”, agregó.

El ex mandatario aseguró que lo que sí representa una incógnita es el TPP, luego de que Trump se comprometiera a rechazarlo.

“Está en el mejor interés tanto de Estados Unidos, el mundo y Chile que la administración de Trump haga un buen gobierno. Confiamos en que los siglos de experiencia y sabiduría que rondan el Salón Oval de la Casa Blanca y su fortaleza institucional, legada por los padres fundadores, lo hagan posible”, afirmó.