El 11 de abril de 2016, Pedro Sabat concretó la venta de dos propiedades suyas ubicadas en la calle Pedro de Valdivia número 2885 y 2895. Hoy, este terreno, sumado al del inmueble numeración 2881, son la cuna de una nueva obra de la Inmobiliaria y Constructora Pedro de Valdivia SpA., cuyo presupuesto total para la edificación alcanza los $2.718.156.796 millones de pesos, de los cuales $40.792.481 fueron retirados por concepto de derechos municipales.

Ambas propiedades del exedil tenían un avalúo fiscal de no más de $300 millones, sin embargo, fueron comercializadas por casi de 2 mil millones de pesos, un poco menos del patrimonio que Sabat asume como fruto de su esfuerzo después de trabajar por más de 30 años en la administración pública, según consignó The Clinic.

Un negocio redondo y sin riesgos, pues tres meses antes de renunciar a su cargo el 30 de septiembre de 2015, el ex alcalde ya había firmado dos promesas de compraventa por sus propiedades de la calle Pedro de Valdivia. Asimismo, 20 días antes de dejar el municipio, la Dirección de Obras de Ñuñoa entregó la aprobación del anteproyecto, estableciendo como condición la fusión de los tres lotes acreditados, las dos propiedades de Sabat más el territorio que comprendía la construcción 2881. Así se vivían los últimos días de Sabat en el cargo, previo a retirarse producto de un cáncer a la tiroides.

“Una promesa no es una venta”, señaló Sabat a The Clinic. En este sentido, aseguró que mientras se desempeñaba como alcalde, la promesa de compraventa se hizo solo “para estimar un precio y ver la factibilidad real”, además de “calcular la cantidad de metros y altura factible de construir con el vecino de la esquina”.

Pero el concejal DC por Ñuñoa, Jaime Castillo, cree otra cosa y califica el acto como una imprudencia. “Cuando se es alcalde no puede efectuarse ninguna gestión, de ninguna naturaleza, ni menos inmobiliaria, como en este caso”, argumenta.

Castillo va más allá y asegura que que el proceso investigativo está en marcha en la Fiscalía Oriente por enriquecimiento ilícito. “Están indagando acerca de si el patrimonio de Sabat es compatible o sustentable con los ingresos que él tuvo como alcalde porque ya ha quedado en evidencia que hay alrededor de 750 millones que no tienen sustento”, dispara Castillo.

La Fiscalía Oriente, en conversación con The Clinic, confirma que hay un proceso de investigación a Pedro Sabat por negociación incompatible e incremento patrimonial injustificado.

Su homólogo RN, Guido Benavides, consultado por este diario explica que no tenía conocimiento acerca de si el alcalde firmó la promesa mientras estaba en el cargo y que es un tema que le compete a él en su totalidad. “Cualquier persona es dueña de hacer lo que quiera con sus bienes en el marco de lo legal”.

El hombre que incrementó el patrimonio del exalcalde al comprar los terrenos de Pedro de Valdivia, fue el ingeniero civil y representante legal de la inmobiliaria, Michel Filippi Migeot, cuyo proyecto de construcción fue aprobado el 20 de diciembre de 2016 por la Dirección de Obras de la comuna.

Con los permisos municipales vigentes, el ‘edificio Sucre’ contemplaría el alzamiento de un inmueble de aproximadamente 100 viviendas y cuatro locales comerciales, en una superficie total de 11.597 metros cuadrados a cargo de la empresa URBANIA S.A.

The Clinic intentó comunicarse en reiteradas ocasiones con Filippi pero no hubo respuesta.

El rol fiscalizador del Concejo Municipal

La venta de las propiedades de Sabat, se suma a la actual condición que mantiene al exalcalde con arraigo nacional y firma mensual debido a las irregularidades en la licitación del retiro de basura en Ñuñoa en 2012. La concesión que se le entregó a KDM Demarco implicaba un sobrepago de $1.320 millones anuales a la empresa, cuyo subgerente en ese entonces era Claudio Sabat, hermano del alcalde.

Castillo aseguró que KDM sigue con la concesión pues el contrato que firmó Sabat en marzo de 2012, era por seis años. Al respecto, señaló que la empresa no estaría cumpliendo lo pactado ya que el acuerdo contenía una cuarta frecuencia que implicaba que durante el fin de semana hubiera camiones que retiraran la basura en las villas sociales, pero eso no ocurrió.

Por su parte, Benavides dice que, según lo que el municipio les ha informado, la cuarta frecuencia sí existía y sigue ocurriendo. Además, expuso que es un tema que se está resolviendo en Fiscalía debido a la denuncia realizada por Jaime Castillo.

A raíz de las dudas acerca de si funciona o no la cuarta frecuencia, la concejala por Ñuñoa, Emilia Ríos (RD) indicó que justamente por esta razón se creó una comisión investigadora, cuya función es recabar las actas que elabora la empresa, las veces que el municipio ha solicitado que pase un camión los domingos -esta acción está sujeta al llamado de la municipalidad- y en general, todos los antecedentes, para luego contrastarlos con la opinión de los vecinos.

Pese a que la comisión no ha concluido su proceso investigativo, la abanderada por RD indicó que ha “recibido información de que efectivamente (el camión) no estaría pasando y que hay deficiencias en la recolección de basura, sobretodo en el sector sur de la comuna”, sentenció.