“Disfruté tanto lo que estaba pasando hoy día. Creo que la gente que estaba ahí lo estaba pasando tan bien, y creo que eso se ve replicado en muchas casas”.

Ese es parte del análisis de la comediante Chiqui Aguayo luego de su exitoso paso por el Festival de Viña, donde se llevó las Gaviotas de Oro y Plata y reventó la sintonía.

La humorista también enfrentó críticas, sobre todo por los garabatos contenidos en su rutina.

“El humor es súper subjetivo, por eso la mitad de la gente lo debe haber encontrado genial y la otra mitad lo va a encontrar súper fome. Con respecto a las groserías, como que basta un poco, encuentro que si te pones a pensar, ¿tu mamá no dice garabatos? En nuestras casas nosotros los chilenos decimos garabatos. Lo dije antes de subirme al escenario, siento que igual el terreno que pisamos las mujeres es machista, por lo tanto, ¿porque yo soy mujer tengo que decir menos garabatos? Mi mamá, mi abuela, en mi casa hablamos en chuchadas (sic). Quise ser lo más honesta posible hoy día, y creo que eso sucede y tuvimos ese feedback con la gente”, argumentó al respecto.

“Creo que puede ser también que la gente me conocía en un programa de tele. Yo para esta rutina no tuve ningún tipo de censura, CHV me dejó hacer lo que quisiera hacer y eso lo agradezco mucho. (…) No me puedo hacerme cargo de la odiosidad permanente de Twitter“, dijo además la mujer que pasara por El Club de la Comedia y Minas al poder.

Aguayo desestimó que el recurso del garabato sea echar mano a algo fácil, para sacar risas rápidas.

“No encuentro que (las personas) se rían más fácilmente, porque finalmente yo hablo así. Yo lo que quería hacer es hablar en la Quinta como hablo con mis amigas y eso fue lo que hice hoy día. (…) Hay un doble estandar impresionante porque yo no conozco, ni en el barrio alto ni en el barrio bajo, a ninguna mujer que no hable con garabatos. Nunca he escuchado a un hombre que le digan ‘oye que grosera tu rutina’”.

Finalmente, sobre su paso por Viña, indicó que “relajada relajada, nunca pude estar. Pero desde que entré, que la gente me recibiera con aplausos, eso me impresionó mucho y me descolocó un poco también. Siento que después de que hablé lo del matrimonio me sentí un poco más cómoda pero también de pronto se me olvidó, lo dije, me desconcentré. Como que me insegurcé pero después volví a retomar. Pero en general lo pasé muy bien. Me sentí cómoda arriba del escenario”.

Aguayo, al igual que Natalia Valdebenito en 2016, marcó un peak de sintonía con 43 puntos.