Leyendo tu historial, no es primera vez que militas en el Partido Comunista.
-Cuando se legalizó el PC en Chile, a comienzos de los 90, fiché por el partido. En ese tiempo, todos los que
estábamos en contra de Pinochet éramos comunistas. Por lo tanto, me sentía plenamente identificado. Mi fichaje respondió un poco a la rebeldía de ese tiempo. Tenía veintitantos años. Ahora, indudablemente, inscribirse en el PC siempre ha requerido cierta valentía. Es un partido que provoca reacciones.

¿Tu familia también es comunista?
-Mi hermano. Mi papá era del Partido Nacional. No teníamos tierra ni entremedio de los dedos, pero mi papá era de ese partido. No tengo una historia política de izquierda.

¿Por qué optaste por los comunistas en vez de otro partido de izquierda?
-Consideraba que el PC tenía la posición más extrema en ese tiempo, con respecto a lo que se pretendía ganar, que era recuperar la democracia a como diera lugar. Su bandera de lucha me representó.

¿Sentías admiración por alguna figura del partido?
-Gladys Marín siempre me provocó una gran admiración. Fue una mujer muy consecuente. Hasta hoy respeto su legado.

Pero dejaste de militar. ¿Por qué?
-Cuando empecé a tener una participación más transversal dentro del humor, comencé también a sentirme decepcionado de la política. Vi que los partidos políticos respondían a intereses personales más que a colectivos, y me salí. Y, bueno, los resultados los vemos ahora. No hay credibilidad con el mundo político.

¿Qué te hizo volver a militar en el PC?
-¿Quieres que te cuente por qué me inscribí?

A eso vine.
-Bueno, eso lo explico en mi espectáculo. Tienes que venir a verlo.

Sospechosa la weá, como dirías tú.
-Sí. Es en el escenario donde tengo la plataforma para poder explicarme. La gente se olvida que lo mío es lo lúdico. Todas las intervenciones y provocaciones sociales que he hecho, las hago a través del espectáculo. No soy activista político ni tengo intención de participar activamente en la política. Si la gente lo piensa así, hay un error. Y, aunque me ofrecieran algo, no lo aceptaría. No es lo mío. Lo mío está dentro de la plataforma del espectáculo. Es ahí donde me he ganado la credibilidad, como cuando salí con la Masterplop en el Festival de Viña donde denuncié el abuso de las tarjetas y el dinero plástico. Esa denuncia no la hice en una nota ni en una entrevista pa un diario, la hice sobre el escenario. Tampoco es que sea un provocador innato.

¿Fue una provocación meterte al PC?
-Sí, es una provocación meterme al PC cuando nadie quiere participar en política, y yo voy y lo hago visceralmente. En pleno centro de Santiago, en el Paseo Ahumada. Ahora, que se me escapó un poco de las manos, sí. No pensé que iba a causar tal revuelo noticioso.

¿A quién querías provocar?
-Quería provocar inquietud en la gente. Yo necesito provocar siempre algo. Como cuando saqué una foto del momento en que me estaban sacando un parte y que se transformó en un viral, fue un chiste por el famoso chaleco reflectante. Soy un humorista atrevido. Hice una película con las patas y el buche. No le pedí permiso a nadie. Llegué y me lancé. Así ha sido mi vida artística. Siempre de forma irrespetuosa, pero sin ofender a nadie. Y, en este aspecto, claro, hago una irrupción -porque lo podría haber hecho callado y nadie se hubiera enterado- pero hice esta provocación, pensando que a lo mejor a alguien le iba a interesar, que quizás me iba a preguntar algún medio de comunicación y yo les iba a decir: “bueno, si te interesa saber, tienes que ver mi espectáculo que se llama Sospechosa la weá” y hasta ahí iba a quedar.

¿Tu inscripción era una estrategia comercial?
-Sí, algo así. Lo que era una talla, se transformó en rutina. Pero siempre he sido de la idea de que hay que inscribirse. Yo me he inscrito en un montón de cosas cuando he pasado por el Paseo Ahumada, hay de todo. Podís inscribirte para defender las ballenas o yéndote con la CMR pa tu casa. De ahí puedes salir siendo parte de una secta, ja, ja, ja.

¿Te habías inscrito en otras cosas?
-Sí, en cosas de Greenpeace. Me he inscrito también para comprar unas cremas exfoliantes. Hago las huevás más raras de repente. Porque es parte de la esencia personal mía, nomás. Pero que no tienen maldad.

La gente no tomó tan bien tu incorporación al PC.
-Sí, yo creo que mucha gente se sorprendió y me ha dicho cada cosa. Hoy el concepto que la lleva es el de la sospecha. Estamos en una sociedad que todo lo pone en tela de juicio.

¿Qué comentarios has recibido?
-De todo. Me han dicho come guaguas, traidor de la patria, que participé casi en la revolución bolchevique, ja , ja, ja. Hay mucho odio. Imagínate, yo pongo una firma en un partido y me transformé en responsable de lo que está pasando en Venezuela, me hacen responsable de todo. Algunos me dicen: ándate pa Cuba, comunista CTM y la conc… La gente no entiende. Ha perdido absolutamente el sentido del humor y eso tenemos que recuperarlo. La gente que tiene buen sentido del humor tiene más amigos, vive más feliz, incluso vive más, porque tiene una manera distinta de ver la vida. Ahí me di cuenta de que pequé un poco de inocencia, porque en las redes sociales hay mucha mala onda.

En tuíter pareciera que hay un deseo de gritar por gritar.
-Es el grito desesperado, de disconformidad. Ahora, yo interpreto todo ese odio no hacia mí, sino que hacia el PC. Todavía hay mucha odiosidad hacia el PC. Pero nunca pensé que fuera tanto.

¿Quiénes te insultan?
-Ni siquiera son de derecha, es gente anarca, que no tiene postura política, amargados nomás. No veo que sea gente que aporte a este país, porque con esa mirada de odio no hay aporte. Pero en la calle nadie me dice nada. El chileno tiene una tendencia al doble estándar. A lo mejor el mismo que me criticó en redes sociales, si me ve en la calle me va a pedir una foto. Hay muchos valientes escribiendo hueás, pero a la hora de los quiubos se dan vuelta la chaqueta. Pero me da lo mismo. Yo me termino riendo de esta huevá. Termina siendo un chiste.

¿Tu inscripción es un chiste?
-Claro. Terminó siendo un chiste, porque mira lo que causó. Lo que hice es más grave que el intento de homicidio de Nabila, más grave que el robo de los ocho mil millones de pesos en Carabineros, o más grave que lo de Karadima…Cáchate, la proporción de lo visceral que somos sin entender nada.

El Palta Meléndez también fichó en un partido.
-Bueno, el Palta se inscribió en el Partido Radical. Pero él tiene ambiciones políticas. Él quiere ser representante en el Congreso para tener una opinión más directa. No sé si podrá hacerlo, porque el partido Radical es uno de los partidos que menos firmas ha conseguido hasta el momento. Ojalá lo logre.

LA DEMOCRACIA

Te inscribes en un partido cuando la gente no está ni ahí en participar en política.
-Nadie se quiere inscribir. Ese es el atrevimiento que hice. Y con una firma, fui capaz de mover el piso en este país. Espero que mi gesto motive a otros para que se inscriban y así salvar la democracia. Ese es el mensaje. Si queremos cambiar este país, tenemos que hacerlo con el sistema democrático que hemos elegido. ¡Defendamos la democracia! ¿Cómo la defendemos? ¡Siendo participativos! No podemos rehuir más. Si hay malos elementos en la política, la única forma de poder cambiarlos, es con participación. Pero si arrancamos, caemos en la anarquía absoluta y la anarquía no nos sirve, porque la anarquía no propone nada. Solamente hay destrucción, odio, rebeldía absoluta. Ganémosle a la decepción.

La gente de izquierda no está votando…
-Está dando un voto castigo. Claro, uno tiene rabia y lo manifiesta de esa forma. Pero esa disconformidad, no ayuda en absoluto a cambiar. Hay que salvar la democracia.

¿Encuentras que peligra la democracia?
-La democracia está en peligro, la abstención fue más del 60% en las elecciones municipales. O sea, los alcaldes están siendo representados por un pequeño puñado de gente. Cada vez la decepción es más grande. Y resulta que en las próximas elecciones van a elegir al presidente al cachipún. ¡Eso no puede ser!

¿Qué te parece que la izquierda haya recurrido a platas de SQM?
-Cada partido tiene que hacerse responsable de lo que hicieron sus integrantes. Por un lado, yo me anoté un poroto. Me inscribí en el partido menos corrupto, porque no está cuestionado por ninguna boleta. Si aparece una boleta trucha, inmediamente me retiro del PC.

Y MEO que le pidió plata al yerno de Pinochet
-Es hijo de uno de los más grandes revolucionarios de este país. Y terminó pidiéndole plata al yerno de Pinochet. A mí se me cayó. Pensé en un momento que podía ser una buena alternativa. Pero eso le resta credibilidad.

¿Qué te parece Piñera candidatéandose nuevamente?

-Me es intrascendente. No voté por él.

¿Y que esté involucrado en el Caso Bancard?
-Está siendo investigado, aún no sabemos. ¡Cuidado! En este país tendemos a hacer un juicio final. No es de mi confianza, pero hasta que no esté ratificado que realmente fue así, uno no puede juzgar. El chileno tiende a hacer una cacería de brujas antes de…

¿Qué piensas de los candidatos de izquierda a la presidencia?
-Yo voté por Sfeir la última vez. Me parecía que una mirada ecologista podía tener una solución para este país. El problema es que ahora no hay candidatos. ¿Lagos, Piñera, Guillier?

¿Te gusta Guillier?
-No me incomoda. Es una persona que, por lo menos, no está contaminada de este vicio político y eso le favorece.

¿Y Lagos?
-No me representa. No nos olvidemos de las carreteras concesionadas y que fue aplaudido por los empresarios. Fue el gobierno de izquierda que más favoreció a la derecha.

¿Te gustaría que Teillier fuera presidente de Chile?

-No lo veo. El presidente de Chile tiene que ser presidente de todos los chilenos. Yo no acepto eso de que en democracia, por ejemplo, cuando salió Piñera como presidente, algunos dijeran “este gallo no es mi presidente”. Uno tiene que aprender a ser buen perdedor. Es mi presidente aunque yo piense distinto. Es parte de la legalidad del juego. La política tiene que ser seria.

Ahora parece un chiste.
-O sea, ahí se interpreta que mi inscripción sería casi un chiste, ja, ja, ja. Tú te encontrai con sorpresas. Imagínate, esto de la ley de los estacionamientos que al final fue aberrante, un abuso, pa la gente. O sea, cómo no midieron eso antes. Ahí te das cuenta que termina siendo poco serio.

¿Qué te da más rabia de lo que pasa en el país?

-Me decepciona, me da pena, me provoca molestia, que este país siendo un gran país, con gente muy buena, al final estemos en un zapato chino del que no podemos salir. Todo por culpa de la mediocridad del sistema. La gente siente que la relación es injusta, los que más pagan impuestos son los que menos beneficios tienen. Hablo del pequeño empresario, que paga una cachá de impuestos y al final no tiene ningún beneficio. Y hay otros que tienen muchas regalías y no le trabajan un día a nadie. En este país no nos hemos ordenado. Uno interpreta que para tener buena educación tienes que tener dinero, porque ni la gente de izquierda tiene a sus hijos en un colegio público. Pagamos impuestos por todo. Tú dices “esta es mi casa”. ¡Mentira! Si no pagai las contribuciones, te la quitan. “Este es mi auto”. ¡Mentira! Si no pagai el permiso de circulación, no podís transitar con tu auto. ¡Nada es de uno! Por todo tienes que pagar impuestos y no tengo ni un beneficio en este país. ¡Qué mierda pasa!

EL VINO TINTO

¿Conoces a Guillermo Teillier?
-De hola y chao. No tengo mucha relación con los líderes. Con la más cercana es con la Karol Cariola y es muy simpática. De hecho, la apoyé en su candidatura.

¿Admiras a Camila Vallejo?
-Es de las que saca la voz en el PC. Ella es un poquito díscola dentro del partido. Me parece muy bien, porque siempre el PC fue muy alineado. Entonces, te decían: “por orden de partido, no puedes hablar de este tema”. Las juventudes han cambiado. De hecho, el partido cambió. Hay una apertura.

En el PC no son de pelarse, por ejemplo.

-Sí es verdad, pero quiero dejar en claro que en mi expresión artística soy absolutamente independiente. Yo no le debo nada al PC. Cuando empecé en el humor, nunca me dieron tribuna ni les importó mi trabajo. Y eso que yo estaba en el PC. Con esa independencia, soy capaz de criticarlos a todos, incluyendo al PC.

¿Los has pelado?

-Cuando se equivocan, por supuesto.

¿En qué se ha equivocado el PC?
-No vamos hacer un análisis de eso. Sería una tontera.

¿Por ejemplo, qué piensas de la alianza con la DC?
-Fue raro. Ahí uno dice chupalla. En esas alianzas, que son un poquito extremas, uno se pregunta, cuál es el interés real, es para ganar protagonismo. Pero eso es parte de la política. Y eso también lleva a la decepción. Mucha gente del PC se retiró porque sentían que estaban siendo traicionados. Y los de la DC también. Ahora, se equivocaron con lo de Mariana Aylwin cuando no la dejaron entrar a Cuba. El PC debió haber tomado una posición más clara. Me parece que Cuba debió haber aceptado que entrara. Es una falta de respeto hacia la hija de un expresidente que en su momento fue muy importante para este país.

¿Cuba es una dictadura o no?

-Mira, los cubanos tendrán que resolver sus problemas ellos. Nosotros tenemos que preocuparnos de nosotros. No soy quién para meterme en la política de Estado.

¿Admiras a Fidel?

-O sea, Fidel se admira para bien o mal. Es un hombre que, de alguna u otra manera, irrumpió insolentemente en la historia del mundo. Es digno de admirar. No pasa inadvertida su intervención.

Los comunistas tienen fama de ser serios, que les falta humor.
-Bueno, a mí me han dicho comunista facho.

¿Por qué?
-Porque apoyé la campaña de Andrés Zarhi que fue candidato independiente, pero iba por la lista de RN. Es una persona decente, correcta, con una gran vocación de servicio. No tengo problemas en votar por alguien de otro partido, sea de derecha o izquierda, si hace bien las cosas. Soy un atípico. No respondo a eso de que hay que votar solo por la gente de tu partido. Por eso algunos me dicen que soy comunista facho. Mis amigos saben que soy transversal, que no tengo esa postura de regirme por lo que diga el partido. Si no me parece correcto, no lo hago nomás. “Compañero, usted está perjudicando al partido con sus chistes…” Me da lo mismo. Yo hago lo que quiero. Soy díscolo total.

¿Pero apoyas la revolución con la empanada y el vino tinto?
-No como empanada porque me da acidez y el vino tinto no me gusta. Ah, yaaaa, una cosa así. Atípico total, ja, ja, ja. Un shop con un completo, puta, el hueón díscolo, ja, ja, ja. Y me visto de blanco más encima. No tengo nada rojo.