“El hincha argentino está embroncado con la selección. No está contento con su juego. Somos uno de los equipos que menos goles ha anotado, apenas superando a Venezuela y a Bolivia por un gol. Y se supone que nosotros tenemos a los mejores jugadores del mundo, que somos la número uno, pero no, esta selección no es así, ni hablar. Para que un equipo funcione tácticamente tiene que estar trabajado de antes, con un par de entrenamientos no se puede salir a la cancha, menos a ganar en un fútbol tan difícil como el sudamericano, que son partidos muy de roce y de igual a igual.

Ahora ya estamos en una situación muy complicada. Se nos viene Uruguay en Montevideo y no estará Messi en la cacha. Y pensar en una selección sin Messi sí que es difícil. Imagínate que Argentina sin Messi ha ganado sólo un partido, no es una cosa fácil de digerir para nosotros. Y con él tampoco se ha andado bien, pero es un jugador indiscutible en el equipo. Sin duda es el mejor jugador del mundo, pero bueno, algo se tendrá que hacer ese día, será clave para intentar clasificar.

Además, ya no es fácil jugar en la selección. Acá se les ha cuestionado mucho a los jugadores, tanto en la prensa como por los hinchas. La mayoría quiere echar a Higuaín, Mascherano, Agüero, Di María y a casi todo el resto del equipo. Incluso a Messi, ¡Imagínate eso! ¡Debemos ser el único país que cuestiona a Messi! Algo de locos. Él es un líder en lo futbolístico, quizá no lo sea desde lo psicológico como lo era Maradona, pero sí es un líder en la cancha. Es lamentable que ya no disfrute jugar por Argentina. Deberíamos dejar de discutir tanto entre nosotros y disfrutarlo.

Aquí pasa que estos jugadores ya no tienen confianza en sí mismos. Llegan a la selección muy cuestionados y eso les pasa la cuenta en la cancha. Por ejemplo, a Higuaín se le ha cargado un montón por los goles que ha errado en cada partido y claramente así no puede andar bien. Le encaran el gol en el último minuto de la primera final contra Chile, el penal de ese partido, el de la otra final que quedó solo, cuando tiró para afuera en la final del mundo, pero bueno, qué le vamos a hacer, ya está. El fútbol es un deporte -como todos la verdad- muy mental. Depende mucho de las cosas que te pasen por la cabeza en el momento. Entonces, cuando llegan a jugar con la confianza perdida, viendo las cosas que les ponen en las redes sociales, con la presión de la gente y sumándole que no juegan bien, entran muertos.

Piensa que Higuaín, Agüero, Di María -Messi ni hablar- la rompen en sus clubes. Anotan goles, juegan bien. Pero cuando vienen nada de eso pasa. Sé que el fútbol es relativo. Sé que no es lo mismo jugar en un club que en la selección y menos si es la de Argentina, porque la camiseta pesa. Pero yo empezaría a mirar jugadores del torneo local para trabajarlos con tiempo y crear un estilo de juego, porque ya lo perdimos hace tiempo. A los demás les daría un descanso, yo creo que sería más mental que físico para ellos. Los seleccionados de ahora tienen muchos problemas anímicos para jugar por Argentina y les vendría bien un tiempo fuera. No creo eso de que no tengan hambre de gloria, pero darnos un refresco nos vendría bien. Después, cuando estén mejor, que vuelvan.

Acá hay muy buena materia prima para rescatar. Hay jugadores que perfectamente podrían estar en la selección. Si se arma un equipo con jugadores frescos que rodeen bien el estilo de juego de Messi salimos de esta, porque ese es otro problema, Argentina ya no juega a nada ni tiene un estilo definido. Atacamos poco y jugamos mal. A Messi se le nota que no está conforme con el planteo del equipo. No puede ser que tenga que ir a recuperar el balón a la defensa para salir a atacar. Él está para crear, andar libre. En el Barcelona se pasa a tres o a cuatro jugadores, la toca, se la devuelven y anota. La típica jugada que todos conocemos. Pero acá la toca y esa pelota se pierde en la cancha, no se la devuelven o tiran un centro al área sin ni si quiera mirar si hay alguien para recibir el balón, en fin. Ya no hacemos daño. Por eso entiendo su bronca del otro día con el árbitro. Es una reacción frente a la impotencia de no poder hacer nada.

En todo caso, el problema de Argentina es más general. Hace mucho tiempo que no se trabaja ni con las juveniles de la selección. Los chicos que fueron a los últimos Juegos Olímpicos no tenían ni entrenador, ni si quiera se juntaban ocho jugadores. Se tuvo que recurrir al Vasco Olarticoechea que estaba trabajando en el fútbol femenino para que tomara el cargo. Le tiraron el problema como quince días antes de ir y bueno, así fue como les fue en los resultados; no pasaron ni a segunda ronda. Con la selección actual se hizo un muy buen trabajo en su momento, pero ahora a los juveniles no se les da ni pelota, lo que traerá problemas a futuro. Y todo por un mal manejo de la dirigencia de nuestro fútbol.

En Chile, por ejemplo, se ha venido trabajando un estilo de juego hace rato. Y con tres entrenadores argentinos. Chile juega muy bien, lo he visto. Ese día contra nosotros en el Monumental no merecían perder. Y eso que no jugó Vidal, que es un fenómeno en la cancha. Ganamos por un penal que claramente no fue penal. Tampoco entendí por qué le anularon el gol en el primer tiempo, pero bueno. A nosotros nos dolió mucho la Copa América, más la primera que la segunda sí, esa era más de relleno, pero igual dolió un poco.

Recuerdo que en la primera estaba muy embroncado, sufrí todo el partido. Estuve puteando en todo momento. Pero ya está, terminó el partido y me olvidé. Sé que no es fácil, a los argentinos no nos gustan los segundos lugares, nos gusta ganar las finales. Hemos llegado a tres consecutivas y no hemos podido. De todos modos, creo que saldremos de esta e iremos al Mundial, porque sería terrible para el pueblo argentino que nos quedemos afuera. Lo peor que podría pasarnos”.