La celebración del día de la madre es un momento ideal para compartir en familia y también un excelente contexto para poner sobre la mesa problemáticas y soluciones a propósito de la maternidad.

Como mujeres y madres ganamos un 30% menos por el mismo trabajo que los hombres, se nos contrata con mayor dificultad, la continuación de estudios siempre es más complicada, y si esto fuera poco, en los procesos de gestación y parto nos enfrentamos a situaciones violentas y deshumanizadas que se alejan del proceso cargado de belleza y acompañamiento que deseamos.

Solo como ejemplo, la OMS recomienda que entre un 10% y 15% de los partos sea por cesárea, y en nuestro país tenemos un 47%, llegando incluso a un 70% en el sector privado. A pesar de que el escenario es complejo, las mujeres hemos logrado avances relevantes en el último tiempo y esto nos pone nuevos desafíos por delante.

Debemos ser claras, tenemos que construir un país donde podamos decidir ser o no ser madres, donde se garanticen nuestros derechos sociales y laborales, donde vivamos nuestra maternidad de manera digna e igualitaria. Ya hemos comenzado a transformar estos temas en un problema de debate público, es por esto que hoy avanzar en compromisos y trabajo concreto en esa línea.

Es así que hemos construido, en conjunto con mujeres trabajadoras y madres del sur del país, tres ejes que consideramos prioritarios de atender en el marco de la maternidad, y 20 iniciativas que deben despertar debates en la sociedad e impulsar desde la futura bancada parlamentaria del Frente Amplio.

Nos debemos comprometer a promover y garantizar el embarazo, parto y postparto humanizados, apuntando a que los partos en condiciones dignas, libres y seguras dejen de ser un privilegio de algunas y sean un derecho de todas.

También debemos asumir compromisos en torno a la conciliación de la vida educacional y/o laboral con la vida familiar, asegurar un acceso universal al postnatal, en especial de las trabajadoras independientes y precarizadas, para así eliminar las discriminaciones existentes y garantizar un derecho a la maternidad quñpe permita equilibrar las responsabilidades familiares.

Finalmente, creemos que hay que fortalecer por sobre todas las cosas el derecho a decidir ser o no ser madres, lo cual no solo implica abordar la planificación familiar y la interrupción voluntaria del embarazo no deseado, sino que también contribuir a que mujeres que quieran ser madres y no puedan, tengan la atención y tratamientos necesarios.

Estamos en un momento crucial para que las mujeres avanzamos con decisión en nuestros derechos y que logremos que la maternidad libre y digna sea respetada.

*Carla Amtmann Fecci es candidata a diputada por el distrito 24, correspondiente a la región de Los Ríos.

El documento completo con las propuestas se puede obtener en NuevaDemocracia.cl