Reglas claras conservan la amistad. Ese parece ser el dicho de los gringos, que tienen un estricto sistema para los juegos de la NBA, tal como lo prueba lo que ocurrió recientemente con Lebron James.

En medio del duelo entre los Cleveland Cavaliers y los Charlotte Hornets, el árbitro paralizó el encuentro debido a la acción de un fanático que estaba en primera fila.

A pesar de estar en uno de los espacios más caros del centro deportivo, el hombre no hizo caso a una primera advertencia, que señalaba que a la próxima falta se iba cagando del estadio.

Y el hecho ocurrió, tal como quedó registrado en un video que muestra que el fanático tocó a Lebron James cuando este iba a sacar por lo que fue retirado de las graderías.