Alexis Sánchez llega a su casa. Abre la puerta del pick up de la camioneta y bajan sus tres perros. Hay viento. No se distingue si Alex vive en Chile o en otro lugar del mundo. Camina, entra al lugar. “Llegué”, dice, “hola, tata”, le responde un niño.

Así es como comienza un comercial que el jugador de la selección chilena grabó para una empresa de telefonía móvil en el que es caracterizado como un abuelo de 80 años. Un abuelo que se sienta a recordar,  a mostrarle al niño que lo acompaña su época de gloria en el fútbol chileno, época que el nieto no vio, por la diferencia de edad.

Para convertir al jugador de 28 años en una abuelo de 80, barrigón, hubo un trabajo arduo, de horas. “Le fueron agregando capas de látex. Fue súper tedioso, pero Alexis nunca se quejó. Era por capas y zonas del rostro. Comenzó por el mentón, luego pómulos, cejas, hasta llegar al pelo. Primero hacen molde de facciones para ir construyendo la evolución a viejo de Alexis. La productora tenía unos moldes prefabricados que trabajaron con el rostro, con fotografías. A esos moldes se le iban poniendo piel y se iban afinando al nivel de envejecimiento”, cuenta a LUN Carmen Gloria Vargas, brand manager de Movistar.

“Es un gran trabajo, uno identifica a primera vista que es Alexis. Me gustó que tuviera las cejas oscuras. Es un abuelo chileno, no trataron de hacer a un abuelito gringo”, complementa Marcelo Moya Ochoa, director de arte.

Rodrigo Ramírez, cirujano plástico, agrega que “está muy de acuerdo a la realidad. Se advierte la caída vertical del tercio medio, desde debajo de los ojos hasta la boca, y también el aumento de los lóbulos auriculares, de la distancia entre boca y mentón, además del desgaste de la calidad de la piel y la cantidad de pelo. Las partes que cambian en el rostro de un hombre son las mismas que en la mujer: aumentan las distancias verticales, la cara cae, disminuye la grasa especialmente de los pómulos y surcos, y se reabsorben parcialmente los huesos”.
Para ver el comercial completo pinchar acá.